Por Fernanda Peña
8 mayo, 2017

Alguien tenía que decírtelo…

Es un hecho: te haces adulto y te das cuenta de que comienzas a añorar las quincenas y los fines de mes. Parece injusto, pero -si has negociado bien tu salario mensual- no es normal que te veas haciendo peripecias para poder llegar digno(a) a fin de mes. Algo estás haciendo mal, tienes una fuga en el presupuesto, y es necesario que prestes atención a ese detalle.

El portal Bío Bío Chile citó a Kevin O’Leary, conocido como Mr. Wonderful en el programa Shark’s Tank. Seguro que te reconocerás en alguno de estos cinco puntos:

1. Tienes deuda en todas las tarjetas de crédito

Ahora los bancos están empeñados en darnos tarjetas de crédito para todo, y lamentamos decirte que estás cayendo en la trampa. Parece lo más fácil, rotar una deuda de tarjeta de crédito a otra tarjeta o, en su defecto, tener endeudadas todas a la vez… ¡pésima idea! Estás pagando más intereses de lo que imaginas.

“Es horrible tener una deuda de tarjeta de crédito, pero es mucho peor tener varias, a menos que puedas pagarlas a final de mes. Incluso entonces, es mejor evitarlas”.

-comentó Kevin O’Leary jurado de Shark’s Tank en la revista Entrepreneur.-

Lo mejor que puedes hacer en este caso es estudiar cuál de todas tiene la cuota de interés más baja y usar solo esa. Según la revista Forbes, lo más sano es que tengamos copado solo entre el 10 y el 30% del cupo total, si es que no planeamos pagarla toda en una sola cuota.

Si tu caso es reincidente, lo mejor que puedes hacer es seguir este consejo:

“Paga tus tarjetas de crédito y luego corta los plásticos. No te arrepentirás. Es lo mejor que puedes hacer para mejorar tu posición financiera”.

-dijo O’Leary.-


2. Estás gastando más de lo que recibes

Es mejor ajustar tu ritmo de vida, a la entrada de dinero que recibes. Nunca sabemos lo que nos depara el futuro, por eso nunca es tarde para adoptar medidas que fomenten el hábito de ahorrar.

Inténtalo durante los primeros meses, y después verás que es algo que se vuelve costumbre, es lo que llamamos disciplina financiera.

“No saber cuánto ganas y cuánto gastas te pone en riesgo, te congela financieramente. Muchas veces verás que gastas más de lo que ingresas”.

-comentó O’Leary y sí que tiene razón.-


3. Sigues empeñada en comprar ropa de mala calidad

“La mayoría de la gente compra más basura de lo que usa. Esto incluye hombres y mujeres por igual, especialmente cuando se trata de ropa. A todos nos encanta la sensación de comprar ropa, pero la verdad es que si realmente miramos nuestros armarios, probablemente veamos que usamos siempre el mismo 20% durante el 80% del tiempo, y el resto de las cosas que compraron se desperdician”.

-Kevin O’Leary.-

Por eso lo mejor es invertir dinero en esas prendas que de verdad estás necesitando y no por capricho. Pero además, cómprate una prenda que valga la pena, que no se dañe a la tercera puesta y que cumpla con todas tus expectativas.


4. No estás haciendo un presupuesto realista para afrontar el mes

“La gente escribe presupuestos todo el tiempo sin saber dónde va realmente su dinero. Lo que han creado es una lista de deseos de cómo les gustaría gastar su dinero, pero no es realista, es una página de mentiras”.

-explicó Jim Tehan, de la Fundación Myvesta, al portal de negocios Bank Rate.

Pero agregó algo que sabemos que te gustará escuchar:

“La regla N° 1 para establecer los presupuestos es no cortar toda la diversión de su vida. Inevitablemente, los presupuestos espartanos que no tienen ningún subsidio para el entretenimiento están condenados al fracaso”.

Recuerda que la clave del éxito está en disminuir los gastos innecesarios, no en privarte de la diversión.


5. Desconoces cuánto es el monto exacto de lo que te gastas en el mes

Siempre va a haber una compra de más en el presupuesto. Se te dañaron los zapatos, se te rompió la cartera, se acabó el pan antes de tiempo, etc. Y así disimuladamente el presupuesto tiende a desfasarse sin que te des cuenta.

“Me asombra que incluso personas muy acaudaladas que conozco no saben a cuánto asciende su gasto mensual. Sin importar si se trata de solteros, casados, padres solteros o cualquier otra cosa, la mayoría de las personas no sabe cuánto les cuesta vivir 30 días. Para mí, eso es vivir en riesgo”.

-señaló O’Leary.-

Por eso lo mejor es escribirlo todo, absolutamente todo. Lleva este registro y descubrirás cuáles son esas compras innecesarias por las que se te está escapando el dinero. A los 90 días serás capaz de fijar un presupuesto claro, y después solo deberás ceñirte a él.

¿En cuál de todos estás fallando?

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