Por Andrea Araya Moya
2 diciembre, 2015

“Es la realidad de ser mujer en este mundo. Nos reímos del sexismo porque no tenemos otra opción”. Sí, la tenemos.

Cada vez que se habla de los problemas típicos de las mujeres nos encontramos con temas de belleza o moda. Desde cómo combinar tu vestuario, hasta el tipo de maquillaje que debes usar. Claro, probablemente sí sea un problema para la mayoría de las mujeres, y todos lo saben. Sin embargo, existe un problema escondido que para nosotras es muy conocido, pero de lo que los demás no tienen idea. Hay algo que las mujeres jamás dejamos de hacer inconscientemente y que deberíamos evitar. Y sí es un gran problema.

A medida que crecemos tenemos que lidiar con las miradas, comentarios y actitudes sexistas que algunas personas tienen contra nosotras. Tenemos que lidiar con sentirnos más débiles y menos importantes que los hombres, pues la sociedad se ha encargado de que así sea, debido a que los hombres siempre han sido considerados como lo mejor y más importante. Tenemos que lidiar con tener sueldos más bajos o con ser discriminadas simplemente por nuestro género. Y nos quedamos calladas, porque creemos no tener otra opción.

Cada vez que un chico en un bar nos mira queriendo algo más hacemos como si nada pasara. Cada vez que alguien nos grita en la calle, lo ignoramos. Cada vez que alguien intenta abusar de nosotras, intentamos olvidarlo y seguir adelante. Porque tenemos miedo. Porque preferimos guardar silencio y mostrar una sonrisa forzada en lugar de sacar la voz y defendernos. Porque creemos que es más fácil hacer como si nada pasó, porque así nos mantiene alejadas del peligro.

Hacemos esto todo el tiempo, y nadie lo sabe. No creemos que sea necesario contarle a los demás o hacer un alboroto por algo, para nosotras, tan mínimo. Pero lo cierto es que de mínimo no tiene nada, porque es precisamente ahora, en esta sociedad, cuando necesitamos sacar la voz más que nunca y dejar de reírse del sexismo. Es necesario justo ahora que hables, que te defiendas, que digas lo que te molesta, sin miedo a que te hagan algo.

Porque, chicos, esta esta es nuestra verdad. Nos sexualizan incluso antes de entenderlo. Nos desarrollamos y nos volvemos mujeres cuando ni siquiera hemos alcanzado la madurez mental. Nos miran de forma sexual. Nos hacen comentarios obscenos sin siquiera poder hilar dos palabras para defendernos, porque tenemos miedo de que nos hagan algo, así que nos quedamos calladas y seguimos andando.

Por lo tanto, cada vez que alguna mujer te diga que abusaron de ella o le hicieron algún comentario sexista, no la ignores. Cada vez que escuches a tu novia decirte que un chico trató de acercarse, escúchala. Porque es importante, tal como cualquiera de tus preocupaciones. Escúchala y ayúdale a comprender que debe defenderse por sí misma y sacar la voz. Escúchala y entiéndela, no creas que exagera.

Porque esta es una realidad con la que te encontrarás más de una vez, y que debemos parar pronto.

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