Por Francesca Cassinelli
15 noviembre, 2016

¡Pon atención!

¿Alguna vez te pusiste en el lugar de tu profesor? Ese que llegaba temprano, tenía que ordenar al grupo, saber sus nombres, cuidarlos, resolver conflictos entre ustedes y además hacer su tarea primordial: enseñarles. De buena o mala forma, los maestros forjan parte de quienes somos y juegan un papel muy importante en nuestro crecimiento personal.

Para tender un puente entre profesores y apoderados el sitio de maestros A Plus preguntó a sus usuarios qué cosa desearían que los padres supieran sobre su trabajo.

Las respuestas son de profesores que enseñan a niños y adolescentes de todas las edades. Colegios rurales, urbanos, con gran cantidad de alumnos o con muy pocos.

Revísalas a continuación:

1. Los profesores quieren mucho a tus hijos


«A veces siento que pongo más esfuerzo en mis estudiantes que en mis propios hijos. ¡Es algo difícil de admitir!»

«Desearía que los padres supieran lo mucho que me importan sus hijos. Es algo que a veces me consume por completo y aunque trato de no hacerlo en los fin de semanas o cuando estoy fuera del trabajo, ellos siempre están allí».


2. A veces los profesores deben lidiar con horrores indescriptibles con los niños a quienes aman


«He pasado muchas noches llorando hasta dormirme por una de las niñas en mi salón. Tiene ocho años, ha sido violada, le contagiaron una enfermedad de transmisión sexual y luego la trasladaron a un hogar de adopción verbalmente abusivo. Recientemente se mudó de ese hogar junto a sus tres hermanos. Ahora viven con su tía y tío, pero daría todo para quitarle su dolor».


3. Su jornada de trabajo es más extensa de lo que crees


Las personas tienden a pensar que los profesores están la misma cantidad de horas que los niños en el colegio.

«Llego a la escuela dos horas antes de lo que estipula mi contrato y me voy bastante más tarde de lo que mi contrato dice»

«Aunque tengo muchas noches, fin de semanas y veranos libres, me verás de todas formas en la escuela o involucrado en alguna actividad de desarrollo profesional para que los estudiantes de mi salón obtengan lo mejor que puedan».


4.  Desean que sus estudiantes tengan todo el éxito del mundo


«Cuando digo que tu hijo es genial es porque lo creo. Cuando te llamo para hablar de su comportamiento o esfuerzo en la escuela es porque creo que lo puede hacer mejor».

«A menudo me cuestiono si soy suficientemente bueno/a para el trabajo, porque me siento como la peor profesora en el mundo si solo un niño no entiende mi lección».


5. No les interesa tanto el dinero, lo que es bueno porque no les pagan mucho


«Si trabajas para ti mismo (en lugar de los estudiantes) no hay sentido en ser profesor».

«Solía trabajar en el área de salud y me pagaban bastante más, pero la primera vez que entré en un salón de clases supe que aquí es donde pertenecía».


6. Lo que ganan de sueldo lo gastan en artículos para el salón


«Cuando hacemos proyectos entretenidos, generalmente soy yo quien provee los materiales».

«Nunca he obtenido un cheque que luego no haya gastado en mis clases».


7. Los profesores no son los enemigos de los padres. Te necesitan en su equipo para ayudar a cada estudiante


«Desearía que los padres supieran que reconocemos que lo hacen lo mejor posible. Si su hijo está luchando con un asunto real, un problema de procesar sentidos por ejemplo, juntarse con un padre no es un ataque a la forma en que están haciendo las cosas: es un esfuerzo para ayudara a tu hijo a captar la atención, ayuda y habilidades que necesita»

«Entiendo que los padres no pueden hacer tareas para la casa siempre (créanme, tengo hijos también) pero por favor por favor por favor por favor no se salten la lectura! Realmente puedo distinguir a los chicos que hicieron la lectura en casa de los que no».

«Desearía que los padres entendieran que no doy tarea solo para ser una mala persona o hacer sufrir a los niños; doy tarea para que practiquen sus habilidades, hacer mejoras y ayudarles a tener un mejor futuro».


8. Piensan que el bienestar de tu hijo está más allá del salón de clases


«A veces pienso que los padres piensan que en el jardín infantil jugamos todos los días y que cualquiera podría hacer el trabajo. Yo diría que están equivocados: jugar es solo una fracción de nuestro día. Hacemos muchas actividades cuya base es jugar, sí, pero estoy ayudando a desarrollar habilidades sociales que (espero) impactarán en el largo plazo».

«Desearía que los padres le enseñaran a los niños que los profesores no están allí para ganar dinero, sino que para ayudar a la próxima generación».


9. Ponen las necesidades de tus hijos sobre las propias


«Dejo de lado preocuparme de mi porque sé que los niños me necesitan. Hay tantas cosas pasando en mi vida personal, pero no puedo permitirme quebrarme porque no estaría para mis niños en el salón. No siempre tienen a alguien en quien confiar».


10. A pesar de todos los desafíos, hacen el trabajo porque lo aman


«Enseñar tiene que ser una de las profesiones que más te rompe el corazón. También argumentaría que es una de las que más satisfacción entrega… no en medidas económicas, sino que en aquellas que sí importan».

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