Por Francisco Armanet
29 agosto, 2016

Impactante testimonio busca generar conciencia entre todas las mujeres que utilicen métodos anticonceptivos.

Según Broadly, Kate Sloan tenía 18 años y toda una vida por delante cuando una profunda depresión generada por el uso de pastillas anticonceptivas combinadas la obligó a pedir ayuda para evitar suicidarse. Estudiante de periodismo y fanática de la música, Sloan comenzó a tomar Aviane, (medicamento recetado por un especialista de la salud) con el inicio de la relación amorosa que entabló con su novio. Todas las otras chicas de 18 años lo hacían y Kate jamás sospechó que las pastillas pudieran ocasionarle algún tipo de malestar, sin embargo, la inocente intención de prevenir un embarazo no deseado llevaría a la joven a encarnar la pesadilla más terrible de su vida; una depresión que casi terminó en el suicidio.

Los síntomas aparecieron en forma de desinterés, leve baja en el estado de ánimo, y una importante disminución de energía. Ya no hacía las cosas con las mismas ganas y su rendimiento académico y laboral se vio considerablemente afectado.

«Antes de tomar la píldora solía escribir dos o tres canciones al mes», afirma. Pero junto con la terapia hormonal, su productividad disminuyó drásticamente. «Solo compuse como cuatro o cinco canciones durante los tres años y medio que estuve tomando anticonceptivos», añadió Kate.

Flickr
Flickr

Algunos meses después, lo que inicialmente fue la desmotivación musical, se convirtió en una indiferencia total hacia la vida. Kate dejó de realizar actividades cotidianas tales como alimentarse, ducharse, e incluso levantarse de la cama. Todo esto ocurría sin que la chica pudiera encontrar una respuesta a su profundo malestar.

Lloraba prácticamente todos los días y nadie entendía por qué.

«Gran parte del tiempo me quería morir, pero no lo suficiente como para suicidarme de verdad», explica la joven. «A veces iba caminando por la calle, veía un gran camión y pensaba: ‘Si me atropellara ahora mismo no me importaría nada'».

Mauro Grigollo / Stocksy
Mauro Grigollo / Stocksy

Pasó el tiempo y Kate puso fin a la relación con su novio. Entonces, en lo que para todos fue un factor importante de riesgo, apareció la solución. Kate dejó de tomar los anticonceptivos y rápidamente comenzó a sentirse mejor. 

«Transcurrido algún tiempo desde que dejé de tomar los anticonceptivos me di cuenta de que me sentía completamente diferente, mucho más feliz, más productiva y más capaz», afirmó. «Y entonces lo vi claro: debía de ser la píldora lo que me había provocado problemas de salud mental».

Según estadísticas de los Centros Norteamericanos de Control y Prevención de Enfermedades, el 62 % de las mujeres en edad fértil utiliza algún método anticonceptivo, ya sea píldoras, parches, implantes, anillos, inyecciones, etc. Sin embargo, casi un tercio de estas mujeres ha dejado de emplear dichos métodos aludiendo a sentirse «insatisfecha» con los resultados. ¿A que se refieren con «insatisfechas»? Pues, prácticamente la totalidad de las jóvenes que aparecen en las estadísticas, señalaron que la principal causa de insatisfacción se debía a los efectos secundarios que traían consigo los métodos anticonceptivos.

Según Broadly, entre estos posibles efectos secundarios, sin embargo, no se encuentran solamente la depresión, el «síndrome amotivacional», o las ideas suicidas, sino también cosas mucho más cotidianas y probables como son el aumento de peso, el acné, una disminución el deseo sexual, náuseas, entre muchas otras.

Por eso, siempre es fundamental preocuparse acerca de los medicamentos que uno está tomando. Esto corre tanto para mujeres como para hombres y en todo tipo de remedios.

Que lo recete un doctor, no significa que esté bien. Es responsabilidad de cada uno investigar y consultar acerca de los posibles efectos secundarios que conllevan los medicamentos en general.

No se trata de dejar de tomar pastillas anticonceptivas ni mucho menos, sin embargo, es fundamental enterarse acerca de qué es lo que uno está consumiendo…

Más vale prevenir que lamentar…

¿Tú qué opinas al respecto?

Puede interesarte