Por Florencia Sanchez
13 marzo, 2015

La perseverancia y ganas de que tu matrimonio resulte va sobre las diferencias que puedan tener.

Este artículo fue originalmente escrito por Linda Bloom y Charlie Bloom para Huffington Post

Durante los primeros años que pasamos juntos, Charlie y yo sabíamos qué tipo de relación queríamos tener, pero se necesitó más que sólo esperanza para hacerlo realidad. Como la mayoría de las personas, nos enfrentábamos a patrones que nos condicionaban y hábitos de toda una vida, muchos de los cuales no nos ayudaban con lo que queríamos. Para neutralizarlos necesitaríamos disciplina, devoción, tiempo y práctica, mucha práctica.

Existían muchos factores que contribuían a las dificultades por las que pasábamos, especialmente en los primeros años de nuestro matrimonio. Teníamos sólo 21 años cuando comenzamos nuestra relación y cada uno buscaba a alguien que le diera estabilidad emocional, ya que no habíamos desarrollado un sentido real de integridad en nuestro interior. Ambos teníamos imágenes muy distorsionadas de lo que era el amor y no teníamos ni habilidades ni experiencia en lo que se refería a una relación saludable.

large-1

Y para hacerlo todo más interesante, es lo diferente que eran nuestras personalidades. Aunque la mayoría de las parejas tienden a complementarse en las cosas que son diferentes, nuestras diferencias siempre han parecido demasiado extremas. Cuando se habla de rasgos de personalidad, cada uno de nosotros representa un extremo. Yo soy detallista, Charlie es más general; yo prefiero criar de manera estricta, Charlie no; soy una persona sociable, Charlie es más introvertido; me acuesto temprano, a él le gusta quedarse despierto hasta tarde; a mí me gusta llegar al aeropuerto con horas de anticipación, para él esperar 15 minutos ya es mucho; me gusta planear y preparar, mientras que Charlie prefiere la espontaneidad; cuando estoy estresada, busco conectarme con alguien mientras que Charlie prefiere aislarse; mi fortaleza es el compromiso, para Charlie es dejar ir las cosas. Y ese es sólo el comienzo. La lista sigue, pero te imaginas como es. A medida que los años han pasado, las personas nos han preguntado una y otra vez: “¿Cómo llegaron a estar juntos? ¿Y cómo han seguido adelante con su relación?»

En los primeros años de casados, debido a que ninguno de los dos sabía cómo lidiar con las diferencias, pasamos bastante tiempo discutiendo o evitando discutir. No eran las diferencias en sí lo que nos hacía tener problemas, sino que nuestra reacción ante ellas. Como la mayoría de las parejas, intentábamos resolver lo de las diferencias tratando de cambiar al otro o cambiarnos a nosotros mismos. En ese tiempo parecía una buena idea homogeneizar nuestras personalidades y eliminar el origen del conflicto. Eventualmente descubrimos que esta estrategia no funciona. En vez de eso, producía más conflicto tanto en nuestro interior como entre nosotros.

allie

Por supuesto que nuestra relación era mucho más que sufrir y batallar todo el tiempo. Si no hubiese existido nada más, no hubiésemos podido ni querido quedarnos juntos. Desde el principio nos ha mantenido una conexión amorosa profunda, la cual nos ha ayudado a superar pruebas, conflictos, desilusiones e incluso traiciones.

Cuando llevábamos 15 años casados el conflicto y la frustración nos tenía tan cansados que ambos nos encontrábamos seriamente cuestionando si valía la pena seguir juntos o no. Aunque ambos queríamos preservar nuestro matrimonio y nuestra familia, el desgaste de lidiar con diferencias irreconciliables era demasiado. 

Intentar hacer desaparecer nuestras diferencias no había funcionado, así que intentamos aceptarlas y verlas con gratitud y apreciación para intentar encontrar lo positivo que había en ellas. Sabíamos, al menos intelectualmente, que eran estas mismas diferencias las que nos habían juntado y lo que nos había hecho atractivos el uno para el otro. Descubrimos que lo que nos molestaba y lo que nos encantaba del otro eran lo mismo. El desafío no se trataba de intentar cambiar al otro o de cambiar uno mismo por el otro, sino que honorar lo únicos que éramos y fortalecer el respeto y la apreciación que teníamos por el otro.

pareja-5 copy

Desde nuestra visión, la recompensa de hacer lo necesario por seguir juntos vale mucho más que el esfuerzo que toma llevarlo a cabo, y nunca es demasiado tarde para comenzar.

Visto en Huffington Post & todas las imágenes de We Heart It

Puede interesarte