Por Florencia Sanchez
11 marzo, 2015

Deja de sentirte culpable por mentir a tus padres en la adolescencia, ellos también lo hicieron contigo.

Vivimos varios años de nuestra vida pensando en que nuestros padres eran perfectos, luego al ser adultos llega el minuto en que dejan de ser héroes. Entendemos y aceptamos que tienen errores que antes no veíamos y descubrimos esas mentiras piadosas que nos hacían para que los dejáramos tranquilos de una buena vez.

Más abajo podrás encontrar una lista de «engaños» en los que creíamos.

1.El mito de nadar. Si no esperas 20 minutos para bañarte luego de comer, vomitarás. Era una preocupación que muchos de nosotros teníamos y respetábamos. Pero ¿sabes qué? Ya no espero 20 minutos luego de comer y mi comida se queda en mi estómago.

2. El mito de quedarse turnio. Si pones los ojos turnios durante mucho rato se quedarán así.

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3. El mito de la TV. Si te sientas demasiado cerca de la televisión te quedarás ciego. Probablemente no era bueno para nuestros ojos, pero si no podíamos encontrar el control remoto nos veíamos obligados a sentarnos cerca. No había otra forma de hacerlo. Valía la pena arriesgarse.

4. El mito de Santa Claus, el conejo de pascuas y el ratoncito de los dientes.

5. El mito de la sandia. Si te tragas una pepita de sandía, te crecerá una sandía en el estómago.

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6. El mito de la leche. Si no tomas leche no crecerás ni tendrás fuerza.

7. El mito de chuparse el dedo. Si te chupas el dedo por mucho tiempo se caerá.

8. El mito de ‘nos vamos sin ti.’

9.  El mito del pis en la piscina. Si orinas en la piscina se formará una nube roja en el agua que te seguirá y avergonzará.

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Visto en Hello Giggles  & todas las imágenes de We Heart It

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