Por Sole Ramírez
8 septiembre, 2016

Sus ganas de mostrar el piercing la obligaron a dejar de sentir vergüenza.

La periodista Hannah Orenstein, en algún momento de su vida, (posiblemente en su adolescencia) dejó de sentirse segura de sí misma, a tal punto que incluso dejó de rodear su ombligo con stickers brillantes y bailar al ritmo de sus cantantes favoritas de la época como Christina Aguilera o Britney Spears. Algunos años después, decidió perforar su ombligo con la intención de dejar sus complejos atrás. Dice que luego de una década de sufrimiento, inseguridad y miedos, hoy en día está dispuesta a mostrar su abdomen y sentirse orgullosa de él.

Why wear something boring when you can wear a crop top with flamingos AND pom-poms AND puff sleeves from @enzsnyc?

A photo posted by Hannah Orenstein (@hannahorens) on

Ella, como muchas de nosotras, vivió un episodio que la deprimió bastante en el probador de una tienda de ropa para chicas. Luego de eso, decidió que no podía vivir sintiéndose acomplejada por su cuerpo, ya que en realidad todos los cuerpos son diferentes.

Went to brunch and got a lot of Jessica Simpson belly button references.

A photo posted by Hannah Orenstein (@hannahorens) on

Un día decidió cambiar, volver a ser la niña segura que era, y no dejarse convencer por los estándares de belleza que se han creado, y decidió cumplir su sueño de perforar su ombligo. Ahora no siente complejos, y el solo hecho de querer mostrárselo a todos la hace perder el miedo que tenía a sacarle provecho a su abdomen.

Celebrating our independence (from NYU). @morganza_affair

A photo posted by Hannah Orenstein (@hannahorens) on

A veces solo debemos perder el miedo para aceptarnos y querernos tal como somos.

Puede interesarte