Por Andrea Araya Moya
10 julio, 2015

Y creemos que podemos cambiarlo.

Solemos querer eso que no podemos tener, o eso que sabemos que nos hará daño. Y siempre pasa. Nos aseguramos de jamás tomar en cuenta a un chico malo, pues no queremos que nos rompa el corazón, pero por algún motivo siempre nos termina atrayendo y encontrándonos. Aunque no lo creas, la razón es mucho más simple de lo que imaginas, y está relacionada con aquello que fantaseamos o nos planteamos como desafío.

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Tiko Qobelashvili

Ya es un hecho: el chico malo siempre nos terminará gustando porque sentimos que cambia nuestra vida, que nos cambia el paradigma sobre el amor y a lo que estamos acostumbradas a conocer. Nos encanta esa mirada desafiante y esa actitud desinteresada que no cambia por ningún motivo. Lo que más nos llama la atención, sobre todo, es esa idea de que nosotras podemos ser aquellas quienes puedan cambiar esa personalidad y convertirlo en «un chico bueno», pues nos imaginamos que logrando esa meta él jamás podrá olvidarnos.

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@Linn

Quizá sea verdad, por lo menos conmigo sí funcionó, pero tampoco me atrevería a catalogarlo como una premisa y una verdad absoluta, pues depende de cientos de factores. La actitud y predisposición de él, y la energía y paciencia tuya, entre otras cosas.

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@Marynia

Lo cierto es que si logras hacer que sea bueno contigo, jamás te arrepentirás de haberlo encontrado. Tu vida se convertirá en una aventura y la llenarás de experiencias increíbles y románticas. Y, lo mejor de todo, sentirás un amor infinito por él y él por ti. Es como si se hubiesen conectado y jamás pudieran separarse. Valdrá la pena, absolutamente.

Si no quieres intentarlo, simplemente olvídalo y continúa tu camino, porque cuando algo es bueno siempre se sentirá en el corazón.

Yo traté, y quizá no fue malo después de todo.

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