Por Candela Duato
15 diciembre, 2014

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El conflicto es inevitable. Cómo respondes a él marca la diferencia.

Si hay una cosa que quienes estudian el comportamiento de las parejas han tratado de meternos en la cabeza en los últimos años, es que es mejor pelear que desvincularse.

Una pelea en la que te desvinculas se ve así: Tenemos un conflicto, tú dices algo que me hiere, y yo no te hablo por el resto del día. O la noche. O una semana.

El acuerdo silencioso es el equivalente a lo que los investigadores han denominado el patrón que “exige retirarse”, en la cual una parte de la pareja atosiga o confronta, y el otro se aleja. Esto es un claro signo de falta de comunicación, y uno de los motivos por los que muchas parejas pueden terminar. Afrontar la situación es necesario. El silencio sólo abre un espacio entre ustedes.

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Esto no significa que no sea bueno tomarse unos minutos de silencio para pensar las cosas y calmarnos. Pero los periodos más largos de evasión -especialmente si es intencionada- puede romper hasta la mejor de las relaciones. 

Y los terapeutas de parejas lo saben.

Tienden a ver la desvinculación como el problema más difícil de tratar (Wishman, Dixon & Johnson, 1997). Por ejemplo, cuando veo parejas en terapia, de hecho me siento aliviado cuando pelean o reportan una pelea. Para mí, el hecho que peleen significan que todavía les importa.

Así que recuerden, lo importante no es discutir o no discutir, es saber enfrentar dicha discusión.

Visto en Psychology Today.

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