Por Teresa Donoso
28 septiembre, 2016

Todo empieza por los sentidos.

La atracción es un tema muy complejo interesante. ¿Por qué nos gusta lo que nos gusta? Si lo piensas, a veces hay algo físico que te atrae y que a nadie le parece interesante o quizás es algo más mental, algo que la persona que tienes en frente te hace sentir y no puedes evitar que te guste. Sea lo que sea, hay que entender que detrás la ciencia de la atracción se esconden mecanismos poderosos.

Patrick Wanis, experto en comportamiento humano y relaciones, recuerda que existen dos niveles de atracción: lo biológico y lo psicológico y cada uno cumple ciertas funciones. Según lo reportado por Bustle, Wanis cree que lo biológico tiene que ver netamente con el deseo de reproducirnos y preservar la especie, mientras que lo psicológico está más relacionado con nuestra personalidad y la forma en la que nos relacionamos con el mundo.

Pero, si hay tantos factores que se mezclan a la hora de sentir atracción ¿qué es lo que hace que te vuelvas loc@ por tu pareja o por esa persona que conociste la semana pasada?

Según el autor Dawn Maslar, todo tendría que ver con la producción de noradrenalina en el cuerpo:

“Mientras más fuerte sea la atracción, más noradrenalina se produce. Eso es lo que te da esa sensación tan particular: manos sudorosas, corazón que late rápido y pupilas dilatadas”.

¿Así que eso era todo?

De hecho Maslar cree que todo comienza con nuestros sentidos:

1. La vista

Los ojos juegan un rol importante ya que somos criaturas muy visuales. Es por eso que cuando al principio de una relación, cuando nos miramos directamente a los ojos, sentimos tantas cosas. Lo ideal sería que eso se mantuviese a la lo largo del tiempo.


2. El olfato

Al parecer nuestra nariz también puede notar un par de cosas, ya que existe un estudio que asegura que las mujeres heterosexuales pueden oler ciertas moléculas que indicarían qué tan compatibles son los sistemas inmunes de una persona y otra.


3. El gusto

Finalmente, el gusto, de forma literal, también tendría un rol, especialmente en el primer beso. Eso sí, Maslar dice que es mucho más que “una prueba de sabor”: tiene que ver con las sensaciones y la química que se da. De hecho, un estudio de la Universidad de nueva York descubrió que un 59% de los hombres y un 66% de las mujeres son capaces de terminar una relación después de un primer beso desastroso.

Así que, ya lo sabes: si te gusta alguien es porque a tus ojos, a tu nariz y a tu boca también le agrada mucho esa persona, y si quieres que siga siendo así, no dejes de mirarlos a los ojos.

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