Por Catalina Yob
10 Mayo, 2017

Sin embargo, el hecho ya ha convocado a cientos de detractores.

La senadora australiana Larissa Waters junto a su hija de tan sólo dos años de edad han hecho historia en su país, luego de que Waters tomara la decisión de llevar a su hija al Parlamento y amamantarla en el sitio que ocupa en la Cámara alta australiana. Además de marcar un hito histórico en su nación, la parlamentaria del partido verde ha hecho noticia en portales a nivel mundial, incluso en lugares en donde esta práctica esta prohibida. 

“Me siento muy orgullosa de que mi hija Alia sea la primera bebé en ser amamanta en el Parlamento federal. Necesitamos más mujeres y padres en el Parlamento”. 

La iniciativa surge a raíz de la marcada presencia de madres al interior del Parlamento, quienes han tenido que ausentarse en el trabajo tras el nacimiento de sus hijos o acudir a representantes. Sin embargo esto ha quedado atrás gracias a la gestión realizada por Waters, quien manifestó representar a todas aquellas madres que han sido vetadas y silenciadas cuando intentaron amamantar a sus hijos.

El hecho ha sido celebrado por cientos de mujeres, quienes aseguran que la decisión de la parlamentaria marca un antes y un después en la historia de Australia, la cual por mucho tiempo apartó a las madres de sus trabajos. Sin embargo y como suele ocurrir de forma natural, el suceso ha convocado a detractores que establecen que no existe diferencia entre las parlamentarias y las millones de madres que trabajan y ajustan normalmente sus vidas luego de dar a la luz. 

“Aquí está Kirstie Marshall antes de que fuera expulsada del Parlamento por amamantar a su hijo de 11 días. Mira cuan lejos hemos llegado”.

¿Qué opinión te merece el hecho, debiese ser aprobado en todos los parlamentos alrededor del mundo?