Por Elena Cortés
20 octubre, 2016

No sabía de esto.

Para empezar, una cosa es que sientas que tienes «química» con alguien y otra muy distinta es que haya una conexión, compañerismo, comprensión y aguante. Créanme, si están en una relación solo porque creen que su «química» es increíble, irresistible, entonces es momento de que leas esta cruda verdad, lo que estás experimentando es el Síndrome del Imán Humano y sí, no creas que terminará bien… terminará de la peor manera, con odio e insultos incluidos así que presta atención:

Comencemos con la teoría: el Síndrome del Imán Humano dice que estamos todos destinados a sentirnos atraídos por personas que nos provocan 2 tipos de impulsos… el amor y la guerra.

Este síndrome, concepto descubierto por el psicoterapeuta Ross Rosenberg, ronda por todas las relaciones  y comienza con una atracción bastante fuerte. Y eso es lo que todos buscamos, alguien que nos guste mucho, que queremos besar, tocar y sentir. Eso lo transformamos en amor, sin darnos cuenta que en realidad la base no fue más que pura atracción química, desde ahí comienza el error.

El lazo que creamos con esa persona en realidad es pura superficialidad. No pasamos por medidas ni filtros que nos indiquen que realmente puede ser la persona indicada, nos dejamos llevar.

¡Otro gran error! Es por eso que muchas relaciones terminan en fracaso, porque la guerra comienza con la dependencia hacia la otra persona. Siempre hay uno que reacciona antes del otro y se va dando cuenta que las cosas «intensas» fueron solo momentáneas pero que en el fondo la esencia de esa persona jamás la pudiste conocer y ahora que tus ojos «están abiertos» te golpeas contra esa dura pared de superficialidad e instinto.

Hay un punto en todo eso en que ambas personas no pueden y no quieren reconocer que hay una gran y muy importante disfunción en su relación. Y que tarde o temprano, las cosas dejarán de ser y pasarán a ser solamente una tormenta.

Finalmente, cuando ya aterrizas y vuelves a la «normalidad», te vas dando cuenta que fuiste muy rápido y que solamente te dejaste llevar por lo físico, por ese sentir de piel que te enloquecía. Hoy, tienes que terminar tu relación y por obvias razones de la vida, acaba de la peor manera. La última batalla, el último movimiento de tu juego de ajedrez, te liberaste pero sí, ambos salieron lastimados. Creer o no en la teoría del Síndrome del Imán Humano, depende de cada quien. Sé que cada uno tiene sus propias historias y momentos. Aún así les aconsejaría nunca dejarse llevar por una situación esporádica y fácil de olvidar.

Un momento solo es eso, una relación es mucho más…

¡Piénsalo!

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