Soy feminista y soy coqueta. Creo en la igualdad y me maquillo. Soy libre y uso tacones, y estas actitudes no niegan mis convicciones.

Dicen que debemos expresarnos contra el machismo, contra el patriarcado, y esto lo entiendo, pero también se supone que debemos hacer lo que nos sintamos cómodas haciendo, pues es allí donde yace la libertad. Pero, ¿qué pasa si nos sentimos cómodas arreglándonos o depilándonos o incluso maquillándonos? Eso parece no darnos derecho a estar en contra del machismo y a favor de la igualdad.

Captura-de-pantalla-2015-10-01-a-las-15.54.01

@lauramrtnz_

Entiendo perfectamente estos puntos, el simple maquillaje es un gran legado del patriarcado y muchos de nuestros ritos personales y de coqueteo son herencia de la dominación masculina, entiendo, yo misma por momentos he estado al borde de ser feminazi, pero también me he derretido por hombres. No voy con mis axilas al natural y entiendo racionalmente que a muchas esto les pueda parecer opresión, pero también entiendo que a otras les parezca desaseo, y a mí, depilármelas me parece simplemente comodidad.

Captura-de-pantalla-2015-10-01-a-las-15.53.52

@eve99

Hoy nos estamos auto discriminando al querer liberarnos; usar tacones no te hace menos libre, y debe ser una convicción de todas las que quieren la igualdad que hacerlo no te hace ni más ni menos mujer, ni más ni menos fuerte. Las mujeres tenemos una gran cantidad de estereotipos contra nosotras mismas. Hoy llevo el pelo más largo de lo que lo había llevado en más de dos años, estoy que me lo corto, digo que es que no soy yo, pero es que me pesa de una manera que hasta siento que me ha «embrutecido».

Captura-de-pantalla-2015-10-01-a-las-15.54.11

@wefoundwonderlxnd

Siento el peso de los estereotipos que creen que pueden juzgar qué está dentro de mi mente por la simple pero (socialmente) gigante decisión de plancharme el pelo antes de una fiesta. Soy feminista y soy coqueta, creo en la igualdad y me maquillo, soy libre y uso tacones. Puedo, quiero. No se contradicen. Soy feminista y soy femenina: puedo serlo, o no; pero lo uno no quita lo otro.

Estas actitudes no niegan mis convicciones.