Por Catalina Yob
18 enero, 2017

La transformación más drástica que hemos visto.

Todo nos parece normal hasta que llega alguien que realmente significa o significaba algo en nuestras vidas para darnos cuenta de lo errores que seguimos cometiendo, o las perspectivas erróneas con las que estamos enfrentando la vida. O bien, necesitamos un remezón lo suficientemente grande para comenzar a valorarnos como las personas únicas que somos, y es que el poder más invaluable de alguien es que es la única persona que puede ser como él o ella.

Esto ocurrió con una chica de 25 años que tuvo que soportar por una severa humillación de su ex novio, para comenzar a preocuparse de ella y valorarse por lo que es. Tras una ruptura, Hayley Westoby fue catalogada de gorda por su ex novio y eso la llevó a ejecutar una de las transformaciones más impresionantes que hemos visto. Ella cuenta que le dolió mucho lo que le dijo, pero que en el fondo de su corazón, sabe que él no quería hacerle daño pero cuando le demandó que tenía que bajar de peso, ella comenzó a preocuparse porque la verdad nunca nadie le había dicho que lo hiciera. Quizá si hubiese sido un poco más sutil para decir las cosas no hubiese sido tan doloroso.

Hayley Westoby

Y es que Hayley utilizó un recurso que superó todo tipo de venganza y fue capaz de levantarse de la mejor forma. Luego de atravesar por esta situación, esta hermosa chica y según consigna Daily Mail perdió más de 65 kilos y lo más importante, aprendió a amarse.

Ella cuenta que pensaba que todo era normal y que realmente nunca dimensionó cuánto pesaba hasta que un día posterior al suceso, se subió a una pesa y se dio cuenta que pesaba cerca de 120 kilos.

“Ahora que he bajado 65 kilos de forma completamente natural estoy muy orgullosa de todo lo que logrado. Nunca más volveré a estar avergonzada por mi cuerpo”

Hayley relata que en el momento en que dejó la comida chatarra, su cuerpo cambió de forma drástica. Comenzó poniéndose metas de 5 kilos cada cierto tiempo, cocinando platos saludables y todo en casa.

 “Una vez que perdí 5 kilos, iba por otros 5 y así…”

Una de las grandes rutinas que realmente surtieron efecto en el cuerpo de Hayley fue dejar el alcohol y comenzar a ejercitarse. Todos los días se levanta a las 5:30 de la mañana para asegurarse que tendrá tiempo para entrenar y prepararse un desayuno saludable.

Actualmente, Hayley pesa 54 kilos y ha sustituido toda la grasa por músculo.

“Si mi ex no hubiese hecho ese doloroso comentario, no sabría donde estaría hoy. Estoy agradecida porque esas palabras me llevaron a donde estoy”.

Más que una cuestión estética, esto pasa por valorarnos por quien somos y aprender a amar nuestros cuerpo.