Por Teresa Donoso
9 enero, 2017

Y la amenazó con publicar el video.

Atlanta Hammond de 21 años recibía abuso físico y mental diariamente de parte de su pareja Halil Centinkayali de 30 años. La chica se encontraba atrapada en una horrible y abusiva relación de la cual ya no sabía como escapar. Además de agredirla constantemente, su pareja también la había obligado a renunciar a su trabajo controlando, de esa forma, no sólo a la gente que veía, sino que además haciendo que fuera completamente dependiente de él en términos económicos.

Katie Burnetts

Las cosas llegaron a tal punto, que una noche Centinkayali abusó sexualmente de la chica mientras ella dormía, grabando todo el incidente y prometiendo publicarlo en redes sociales si ella intentaba abandonarlo.

Katie Burnetts

Sin embargo, el hombre no pudo contenerse de publicar sus “trofeos” en la red, donde terminó subiendo fotografías de las heridas sufridas por su novia a sus manos.

Katie Burnetts

“Esta es mi novia de dos años, a la que le pego y engaño diariamente”.

Según lo que la propia víctima le relató al Daily Mail, su pareja había ejercido un fuerte control sobre su vida desde el momento en el que se conocieron en 2013, cuando ella tenía sólo 18 años. Como todas las historias de abuso, ella recuerda que él siempre la hizo sentir como princesa hasta que las cosas comenzaron a cambiar.

Su personalidad cambió por completo y la obligó a renunciar a su trabajo por “respeto a su fe”, ya que él era musulmán.

Katie Burnetts

“Si salía de noche me hacía estar en el teléfono con él todo el tiempo. No me dejaba ver a mis amigos hombres. De hecho, eventualmente sólo me dejaba ver a mi mamá y para esas ocasiones me compraba maquillaje”.

Claramente, el maquillaje era para tapar las heridas y moretones.

Las cosas llegaron a su punto límite cuando, una noche, Atlanta salió de su departamento y pidió un taxi para escapar de allí e irse a la casa de su madre. Su pareja se dio cuenta, la persiguió y terminó apuñalándola en la cadera.

Katie Burnetts

Atlanta no aguantó más y le confesó todo a la policía, quien lo arrestó en el acto. Si bien Halil la terminó convenciendo de que se retractara, y ella lo hizo, tiempo después volvió a denunciarlo después de que ella la atacara a plena luz del día en la calle.

Atlanta confesó cada uno de los abusos que había sufrido a sus manos y Halil fue sentenciado a 19 años y 8 meses de prisión. Por ahora a Atlanta le queda un largo camino por recorrer para lograr sanarse y volver a ponerse de pie y esperemos que los casi 20 años que Halil pasará en prisión los use para aprender su lección y comprender que nada de lo que hizo tiene perdón.

¿Hasta cuando seguiremos las mujeres viviendo este tipo de historias? Espero que las nuevas generaciones y los años nos entreguen el cambio de paradigma que tanto necesitamos.