Por Alejandro Basulto
19 junio, 2020

«Yo estoy en casa, ¿y tú?», dice en su decoración este traje con forma de vivienda para hacer frente a la pandemia.

En Ciudad de México una señora octogenaria esta haciendo noticia. Debido a que con el COVID-19 preocupando cada vez más a los habitantes, trabajadores de la salud y autoridades mexicanas, los mismos ciudadanos comunes y de a pie se han puesto manos a la obra para hacer frente esta grave pandemia. El país conocido por sus ricas playas y por su alegre cultura, se encuentra hoy con cifras que a muchos entristecen, como lo son las más de 165 mil personas contagiadas y las casi 20 mil víctimas fatales. Viéndose cada vez más los centros médicos superados debido a este epidemia que llegó a complicar todo.

Imagen Noticias / Youtube

Es así cuando aparecen diferentes iniciativas locales y tanto colectivas como también individuales, en las que diferentes personas ponen de su parte para superar esta compleja situación sanitaria. Una crisis, ante la que una abuelita cubana de 82 años edad, no piensa quedarse en casa sin hacer nada. Por lo que utilizando varias cajas de cartón y también un poco de plástico transparente, se creó un traje con forma de casa portátil para salir a la calle protegida al coronavirus.

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Se puede claramente dudar de la eficacia de este traje, pero la intención y el mensaje que busca entregar, es lo más destacable. Debido a que en la decoración de esta obra hecha de cartones, ella tiene escrito: «Yo estoy en casa, ¿y tú?», haciendo un llamado a las demás personas a protegerse y a quedarse seguras en sus hogares. Este adulta mayor cubana es conocida por ser una buena vecina, que a pesar de su edad, es conocida por animar a todos sus vecinos.

Acciones creativas como estas, son las que permiten mantener los ánimos y el optimismo ante una de las crisis sanitarias, sociales y económicas más graves que estaría viendo la humanidad en toda su historia. Sin olvidar, que ella ya le ha dado harto uso a su traje y al parecer cumple con su objetivo protector. «Yo me siento protegida con ella, por eso es que la uso», dijo esta octogenaria luchadora a Imagen Noticias. Al ser población de riesgo, no se quiso quedar sin hacer nada, mientras el resto la pasa mal.

 

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