Por Fernanda Peña
13 Junio, 2017

Sí, “con juegos de azar y ‘mujerzuelas'”.

Ok no, no es un caso de formicofilia (obtener placer con el andar de las hormigas), sino más bien un caso de plagas sin control. Patrick Tobin ya no sabía qué más hacer con la cantidad de hormigas de Brooklyn (una variedad) que deambulaban en su cocina. Lo había intentado todo, hasta que decidió observar su comportamiento, y tuvo una brillante idea.

Patrick Tobin.

“No era una infestación completa, pero las había estado viendo pasar por nuestra cocina por un par de semanas”.

-Patrick Tobin.-

Como cualquiera de nosotros, Tobin resolvió  poner algunas trampas de veneno en el trayecto habitual de las hormigas, pero para su sorpresa, ellas parecían evitarlas.  

“Ellas caminaban alrededor de ellas”.

-dijo Tobin.-

Bien dicen que cuando no puedes persuadir a tu rival, lo más sensato es ponerte a su favor.

Las hormigas parecen tener mucho en común con los humanos: después de terminar su “jornada de trabajo”, se apresuran a salir y necesitan para distraer su atención; así que Tobin decidió persuadirlas con esta genial idea: un centro de entretenimiento en miniatura, al que le puso estos enormes y coloridos letreros:

¿Qué tal este mini Blockbuster?

Patrick Tobin.

O este mercado orgánico que promete productos frescos

Patrick Tobin.

Para los más tranquilos, un centro de lectura…

Patrick Tobin.

Y para los más osados, un club nocturno “con juegos de azar y ‘mujerzuelas'”.

Patrick Tobin.

Internet no pudo con tanta genialidad, aunque saben que continúa en periodo de prueba.

“Ok, tenemos un primer cliente”.

“O a lo mejor es una bailarina sexy buscando trabajo”.

Tobin no lleva un conteo de cuántas hormigas asisten a su centro de entretenimiento, pero tiene la esperanza de que con el pasar del tiempo sean muchas más.

¡Demasiado tiempo libre!  😂

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