Por Diego Aspillaga
6 noviembre, 2019

El país del sol naciente tiene los índices de desnutrición y obesidad infantil más bajos del mundo y es uno de los primeros en niveles de educación. Todo esto gracias al enfoque en el almuerzo de sus niños.

Japón es un país ejemplar. Una gran economía, buen ingreso per cápita, tecnología de primer nivel, y las mejores tasas de salud a nivel mundial.

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Entre los grandes orgullos de la nación japonesa se encuentra su nivel de educación. En el país del sol naciente se encuentran los estudiantes más felices, productivos y sanos de todo el planeta según cifras del Fondo de la ONU para la Infancia (UNICEF) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

¿El secreto de Japón para lograr estas cifras? Un enfoque profundo y particular en el papel del almuerzo escolar.

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«En todas las escuelas primarias y en la mayoría de los colegios de Japón se sirven almuerzos cuyo menú está decidido por nutricionistas«, explicó a la agencia AFP el pediatra y profesor Mitsuhiko Hara.

Los almuerzos son obligatorios ( no se permite traer almuerzo desde la casa), subvencionados y están preparados para incluir entre 600 y 700 calorías repartidas de manera equilibrada entre glúcidos, carnes y vegetales.

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Estos almuerzos no sólo sirven para alimentar a los niños japoneses, sino también para educarlos en el hábito de comer de manera saludable. «Hay un anuncio de audio diario en las escuelas que explica los elementos nutritivos incluidos en el almuerzo del día para educar a los niños», agrega el especialista.

Para brindar los almuerzos más saludables y equilibrados a sus estudiantes, el gobierno japonés estudia todos los años la nutrición y costumbres alimentarias de su población y utiliza los resultados para adaptar la comida de los estudiantes a sus necesidades.

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Esto, sumado a la cultura japonesa de comer alimentos de temporada, permite a los niños japoneses enfrentar su día escolar con energía y buena salud, herramientas esenciales para mejorar el aprendizaje y la productividad.

 

 

 

 

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