Por Antonio Rosselot
24 noviembre, 2017

“Le preguntamos si quería un helado. Respondió que sí, con una coqueta risa. Poco después, el helado cayó al suelo. La paciente había fallecido”.

La vida es un largo ciclo para algunos. Y como es un ciclo, es evidente que tiene que empezar con algún evento y terminar con otro. En este caso, una mujer mayor de Australia estaba cerrando su ciclo dentro de una ambulancia, con dos paramédicos asistiéndola. Pero tuvo la fuerza y las energías necesarias para comentarles sobre su último deseo en esta vida.

Queensland Ambulance Service

Danielle y Graeme, paramédicos del Servicio de Ambulancias de Queensland, no dudaron en ningún segundo y le cumplieron su deseo. La anciana no pedía comer en algún restaurante de lujo ni conocer a su actor favorito. Era mucho más simple: sólo quería estar en la playa una última vez, para mirar el mar. Y hay una foto del momento:

Facebook / Queensland Ambulance Service

En un post publicado en Facebook, la organización explicó los pormenores de este emocionante evento: “Independiente del estado de la paciente, nuestros paramédicos tomaron un breve desvío hacia la genial playa de Hervey Bay, para darle esta última oportunidad. Cayeron algunas lágrimas, y la paciente fue muy feliz. A veces no es necesario tener habilidades, entrenamiento ni medicamentos; a veces, ¡Sólo necesitas empatía para hacer una diferencia!

Hervey Bay, la playa donde la anciana cumplió su último deseo. (Towercourt.com.au)

La historia emocionó a todos, e incluso, un colega paramédico llamado Darren Booker apareció para contar su propia historia, muy similar: “Hace unos años, con un compañero estábamos llevando a una paciente a casa por última vez. Ella pidió ir a la playa una vez más, y cuando llegamos y abrimos la puerta de la ambulancia, le preguntamos si quería un helado. Respondió que sí, con una coqueta risa. Poco después, el helado cayó al suelo. La paciente había fallecido. Y mientras ella yacía acostada sonriendo frente al último paisaje que vio, hicimos un minuto de silencio por ella. Si bien el recuerdo es antiguo, sigue más nítido que nunca. Bien hecho, chicos.”

Nunca supimos si la paciente falleció o no. Pero nos quedamos con la noble acción de Danielle y Graeme, quienes nos reafirman que aún hay gente buena en este planeta.

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