Por Andrés Cortés
27 julio, 2019

«Me siento de pies a cabeza como si alguien me hubiera arrojado gasolina y me hubiera prendido fuego, para luego meterme en un compactador de basura», comentó la joven de tan solo 29 años que dejó pasar este accidente común. Jamás imaginó el infierno en el que vive ahora.

En diciembre del 2015 Kayla Hansen, una gerente de un restaurante tuvo un lamentable accidente: aplastó su mano en la puerta de un automóvil. Al igual que cualquiera de nosotros, esto no debería de preocupar pues sabemos que el dolor nos abandonará luego de unos días. Pero lo que Kayla no imaginó es que 1 año después, esto le traería graves consecuencias.

Luego de 1 año, los brazos de Kayla se llenaron de misteriosas marcas de quemaduras y el dolor se hizo insoportable, por lo que acudió al médico para saber qué había ocurrido.

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Las noticias que le entregaron los especialistas no eran nada buenas. El incidente que vivió hace más de 365 días, cuando apretó su mano contra la puerta del automóvil desencadenó un severo caso de SDRC, o síndrome de dolor regional complejo, una extraña condición que ataca el cuerpo.

Esta enfermedad ha sido descrita como una de las experiencias más dolorosas del mundo, incluso más tormentoso que un parto natural, huesos rotos o amputaciones de miembro. Y lo peor, es que no hay cura.

foto con moretones

En la mayoría de los casos de SDRC ocurre solo en una extremidad. No obstante, Kayla realmente tiene una pésima suerte: el problema se extendió a todo su cuerpo, incluido su cuero cabelludo.

A sus prontos 29 años Kayla sentía que ardía desde dentro. «Me siento de pies a cabeza como si alguien me hubiera arrojado gasolina y me hubiera prendido fuego, para luego meterme en un compactador de basura», dijo para el medio CBS 5.

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Como si la situación no pudiera empeorar, Kayla debe permanecer en Arizona, Estados Unidos, para pagar sus cuentas médicas. El problema es que este estado se caracteriza por tener altas temperaturas, las cuales empeoran gravemente su condición.

Durante los meses del verano, Kayla debe permanecer confinada en su habitación.

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La historia de Kayla crea consciencia sobre una extraña y desconocida enfermedad que es apodada como «enfermedad suicida».

Si no comprendes por qué tiene este nombre, aquí puedes ver la entrevista que le realizaron.

VIDEO

 

http://www.nydailynews.com/life-style/health/woman-burned-alive-rare-skin-condition-article-1.3457673

Si te interesa ayudar a Kayla, puedes visitar su página de GoFundMe y realizar un aporte monetario para sus necesidades médicas. Ella lo necesita.

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