Por Vicente Quijada
21 agosto, 2018

El jugador de 21 años cayó inconsciente durante un partido amistoso y pensaban que no volvería.

El 8 de julio fue un día fatídico para el Ajax, el mundo del fútbol, y aún más para la familia de Abdelhak «Appie» Nouri, la joya holandesa de tan sólo 20 años en ese entonces. El volante jugaba un duelo amistoso ante el Werder Bremen cuando, agotado, se tiró al suelo y se desvaneció hasta quedar inconsciente. Tras 30 minutos de reanimación, ante la mirada acongojada de sus compañeros, el jugador fue trasladado en helicóptero hasta un centro médico, donde se le indujo el coma. Lamentablemente, los minutos que el futbolista estuvo sin oxígeno fueron cruciales, produciéndole un daño cerebral “grave y permanente”.

Aún así, y tras 13 meses en ese estado, Appie despertó. «Si lo comparo con antes, estamos mucho mejor en este momento. Su estado neurológico ha mejorado en los últimos meses», comenta Abderrahim Nouri, su hermano, en conversación con el diario local NOS. El mismo que hace más de un año protagonizó emocionantes escenas, cuando cientos de fanáticos se apostaron a las afueras de su domicilio, apoyando al juvenil. 

«Lo pasó muy mal. Eso sí, a veces sale a sentarse en su silla de ruedas. Antes esto era muy difícil… ha sufrido muchos altibajos, pero desde diciembre o enero, más o menos, su conciencia es un poco mejor. Si le dices cosas como ‘abre la boca’ o ‘mueve la ceja’, lo hace», cuenta su hermano sobre la evolución de Nouri en los últimos meses. Pero no todo es buenas noticias.

«Físicamente hay un declive, porque prácticamente no se mueve. Está postrado en la cama y por él mismo no puede mover el cuerpo, sólo su cabeza», relata, acongojado. Meses antes, en junio, la familia acusó esta situación.“No podrá jamás vivir como antes ni trabajar, dependerá de cuidados”, espetaron, apuntando al club holandés por no haber entregado  “los cuidados apropiados tras desvanecerse en el campo en Austria”.

AFP

El Ajax, que hasta entonces aseguraba haber hecho lo mejor posible, ejecutó una investigación que arrojó negativos resultados para ellos: tardaron en usar el desfribilador, lo que habría hecho la diferencia. “Reconocemos nuestra responsabilidad por las consecuencias de esto”, afirmó Edwin Van der Sar, el mítico portero y hoy director general del club, en una conferencia de prensa. “Durante mucho tiempo estuvimos convencidos de que Abdelhak había recibido la mejor atención posible en el campo”, confesó, sosteniendo que el jugador pudo «haber salido en mejores condiciones”. Por ello, se comprometieron con ayudar a la familia.

Pim Ras

Una que aún espera por la completa recuperación de Appie. 

 

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