Hank Schmidt pone la pintura y Fabian Schubert la cámara. Entre ambos realizan divertidas fotografías que desafían la lógica.

Es algo normal que un artista viaje a lugares pintorescos para realizar sus obras. Ahí puede inspirarse o plasmar en su dibujo, paisajes, construcciones, personas y animales. La belleza de lo que ve puede dar origen a una variedad de obras artísticas. O eso es lo que uno pensaría, ya que Hank Schmidt solo viaja para pintar su propia camisa.

Sí, así es. El artista Hank puede estar ante la torre Eiffeil o las cataratas del Niágara, pero preferirá pintar la camisa que lleve en ese momento, en vez de hacer una obra basada en dicho paisaje. Y eso obviamente, terminará siendo fotografiado por Fabian Schubert. Ya que ahí está la gracia de su arte, él pinta su camisa y el otro lo fotografía junto a su «obra maestra» y el paisaje detrás.

A continuación, parte de su proyecto artístico que empezó en el 2009 y sigue en curso.

Schmidt y Schubert
Schmidt y Schubert
Schmidt y Schubert
Schmidt y Schubert
Schmidt y Schubert
Schmidt y Schubert
Schmidt y Schubert

 

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