Por Constanza Suárez
11 abril, 2018

Tras una vida llena de abusos, los hermanos Menéndez fueron condenados a cadena perpetua en cárceles distintas. Hasta ahora.

Hace casi 30 años, el brutal crimen cometido por Lyle y Erik Menendez, horrorizó a Estados Unidos y al mundo entero. Los jóvenes, asesinaron a sus padres en su mansión en Beverly Hills.


Los Angeles District Attorney

El 20 de agosto de 1989, Lyle llamó a la policía para informar que sus padres habían sido asesinados dentro de su mansión. Cuando llegó la policía, Lyle y Erik mintieron y dijeron que estaban en el cine y encontraron a sus padres muertos cuando regresaron a casa.

Brian Andersen

Sin embargo, según ABC News, en ese momento, los fiscales alegaron que los hermanos asesinaron a sus padres, motivados por su avaricia de poseer la fortuna familiar. La defensa argumentaba que ellos solo actuaron en defensa propia.

Muchos pensaron que se trataba de un ataque de un par de niños mimados, pero largos juicios y desgarradores testimonios, revelaron que se trataba el final de una larga historia de abusos contra los hermanos, por parte de su padre, José Menéndez, un exitoso ejecutivo de negocios cubanoamericano.

Brian Andersen

Erik y su hermano Lyle afirmaron que mataron a sus padres en defensa propia después de que supuestamente soportaron años de abuso en el hogar. Fueron condenados a cadena perpetua.

ABC NEWS

Luego de su arresto, Lyle, de 21 años le escribió una carta a su hermano para expresarle sus intenciones. Él quería que permanecieran juntos. “Mi mayor temor es que no terminemos en la misma prisión”, escribió, según un artículo de 1996 de Los Angeles Times.

Nick Ut/AP

Luego añadió una retorcida línea: “Creo que sí papá nos hubiese dado un consejo esa noche en agosto, sería nunca abandonarnos mutuamente, sin importar las circunstancias”.

Ambos precisamente fueron enviados al mismo centro en California, pero luego se separaron. Lyle fue llevado a una prisión cerca de Tehachapi, y Erik fue llevado a una cercana a la zona de Sacramento. Sin embargo, según informaciones que entrega The Washington Post, un vocero del Departamento de Correcciones y Rehabilitación de California dijo a Los Angeles Time que las autoridades estaban cumpliendo con el protocolo para mantener a los socios del crimen separados.

California Department of Corrections and Rehabilitation via AP

Pero luego de más de 2 décadas separados, el destino de los hermanos Menéndez, ha dado un vuelco y han vuelto a estar juntos. Lyle, de ahora 50 años, fue trasladado al Centro Correccional Richard J. Donovan, en San Diego, donde su hermano Erik ha estado durante años. “Pueden interactuar unos con otros mientras persiguen oportunidades de rehabilitación “, dijo el vocero del departamento de correccionales, Terry Thornton, a The Washington Post.

ABC NEWS

El momento en que se encontraron fue estremecedor. Ambos rompieron a llorar de inmediato, según informó el periodista Robert Rand, quien cubre el caso hace años. Su tía, Marta Cano, habló con ABC News, donde dijo que ve como algo positivo que Erik y Lyle estuvieran separados, porque eso les permitió “madurar por separado”. “A veces nos aferramos a alguien más y nunca maduramos”, agregó. 

AP

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