Por Felipe Costa
20 noviembre, 2020

Es el pueblo más cercano al Polo Norte del mundo, donde casi siempre es de noche. Se pueden ver las mejores auroras boreales y viven más osos polares que personas.

Vivir en lugares a los extremos del mundo se ha traducido en desafíos totales para el humano moderno. Llegar a soportar crudos climas o tener que soportar la desconexión total o parcial del resto del mundo, es para gran parte de las personas, un gusto que no se puede adquirir a menos que se nazca en aquellos sitios. ¿Soportarías por ejemplo no ver la luz del día durante 120 días?

Para aquellos amantes de lo extremo está Svalbard, una isla perteneciente a Noruega que se encuentra entre los paralelos 74 y 81 Norte y tiene la peculiaridad de ser no solo el territorio más cercano al Polo Norte, sino además de un lugar donde el Sol no aparece sino hasta dentro de cuatro meses en invierno.

Svalbard – Instagram @2world_of_travel

Se trata de un pueblito de apenas 2500 personas cuyo gran atractivo por la fauna ha llamado la atención de las personas. Además de llegar a ver más osos polares que humanos, se puede vivir la gran noche polar, que es la total oscuridad por varios meses.

¿Qué es la noche polar?

En varios lugares del mundo, generalmente ubicados en los extremos del planeta como Noruega, Suecia, Finlandia, Rusia o Alaska, se puede vivir la conocida noche polar, que se le denomina a aquellas noches que pueden llegar a prolongarse por 24 horas. Hay lugares en que esto es un fenómeno de algunos días, semanas e incluso meses, como en Svalbard.

Reno en Svalbard – Pixabay

¿De qué depende la prolongación de la noche polar?

Básicamente de qué tan cercano esté un lugar al polo. Debido a la rotación de la Tierra respecto al Sol, la inclinación del eje de la Tierra puede alcanzar los 23,5 grados, lo que se traduce en que hay sitios donde la Tierra tiene “puntos oscuros”, en que no se logra cubrir con la luz del sol.

Esto generalmente se da en el invierno del Hemisferio Norte, que puede partir desde noviembre a febrero y en el Hemisferio Sur, de marzo a septiembre.

Apoyo – Pixabay

Aunque puede parecer una temporada deprimente, para muchos se trata de todo un espectáculo ya que se da la oportunidad para que los turistas viajen a lugares hacia el norte y se cautiven por las famosas auroras boreales, que si bien se dan durante todo el año, el invierno resulta ser la época perfecta para verlas debido a la oscuridad y no hace falta viajar tan al norte como Svalbard.

Sin dudas Svalbard logra llevarse todos los récords en cuanto a prolongación de la noche polar. Lo mágico de este lugar es que aunque sus habitantes tengan que vivir de noche hasta dentro de unos meses más, las increíbles luces del norte están para acompañarlos… junto con los osos.

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