Por Catalina Yob
22 mayo, 2018

Shana Fisher, una de las 10 víctimas fatales, fue acosada y perseguida por el joven de 17 años, hasta que ella decidió increparlo y rechazarlo públicamente.

Diez personas murieron al interior de una escuela de Santa Fe, luego de que un estudiante de 17 años abriera fuego en medio de una clase de artes y en contra de ocho alumnos y dos profesores que no tuvieron suficiente tiempo para huir. Se trata de Dimitrios Pagourtzis, quien días antes de perpetrar el atentado, publicó la fotografía de una de sus camisetas que poseía inscrito “Nacido para matar”.

Segundos después de capturar a quien mató a 10 personas inocentes, personal policial de Santa Fe, en Texas, informó el hallazgo de tres objetos explosivos, a raíz de lo cual se realizó un llamado a la ciudadanía a mantenerse alerta y alejada de todo aquello que pueda ser considerado como sospechoso. A raíz de la presencia de objetos incendiarios, se presume que el joven de 17 años no sólo pretendía acabar con la vida de unos cuantos con su escopeta, sino que buscaba hacer estallar el establecimiento educacional del que era parte.

El estudiante, sin antecedentes policiales, nunca alertó la atención de sus maestros o las autoridades de la escuela. Pese a ser catalogado como un joven tímido y silencioso, nunca presentó conductas que pudieran entregar indicios de situaciones sospechosas o peligrosas para la comunidad, hecho que captó la atención de la policía, la cual aseguró que los autores de este tipo de siniestros suelen responder a una personalidad en específico. 

Dimitrios Pagourtzis
Dimitrios Pagourtzis

“Ella se puso de pie y lo avergonzó”

Memoriales, flores y cartas han sido desplegadas a las afueras de la escuela, en donde cuatro días atrás murieron ocho estudiantes y dos profesores que se encontraban en su interior cuando Pagourtzis disparó en indeterminadas ocasiones. Una de las víctimas fatales corresponde a Shana Fisher, de 16 años, quien murió a los pocos segundos de iniciado el ataque. 

USA Today

Su madre, Sadie Rodríguez, informó a la prensa que el autor del tiroteo persiguió y acosó a su hija a través de redes sociales, presuntamente porque buscaba conseguir algo con ella. Pese a que Shana le manifestó en más de una ocasión que no quería nada con él, él no se dio por vencido hasta que su conducta se volvió agresiva e insostenible.

Aún cuando le entregó un ‘no’ por respuesta en incontables ocasiones, el joven de 17 años habría continuado con sus planes para conquistarla a través de hostigamiento. Al contarle la situación a su madre, ella la motivó a poner fin a la situación y un día en frente de la clase, la adolescente relató la situación que estaba viviendo a causa del actuar de Dimitrios. El hecho ocurrió una semana antes del ataque, el cual habría sido la motivación que generó que el joven abriera fuego al interior de la escuela. 

“Su actitud se volvió cada vez más agresiva hasta que ella se puso de pie y lo avergonzó”, esgrimió Rodríguez, quien aseguró que los acosos se prolongaron por aproximadamente cuatro meses.

Shana Fisher

Intolerancia al rechazo

De acuerdo a la información entregada por Dimitrios Pagourtzis a los investigadores del caso, el estudiante y autor de la muerte de 10 personas, habría acabado con quienes no eran de su completo agrado y que perdonó la vida de quienes le agradaba para que así, ellos pudieran “contar su versión de la historia”. Dicha declaración respondería a la hipótesis de la madre de Shana Fisher, quien acusa que su hija murió en manos de la venganza.

Las razones de la muerte de aquellas 10 víctimas responde a la intolerancia de Dimitrios ante el rechazo. Pese a que se desconoce el vínculo entre el sujeto y las otras nueve víctimas, los resultados de la investigación apuntan a que el joven habría guardado rencor y/o resentimiento contra quienes disparó, ya que al ingresar a la escuela se dirigió de forma inmediata a la sala de clases en donde yacía Fisher, para posteriormente acercarse a otras aulas. 

Sadie Rodríguez, madre de Shana Fisher/ ABC13

De la misma forma, Dustin Severin, un estudiante y compañero de Dimitrios, relató a la prensa que el joven era constantemente interpelado por sus maestros, quienes lo instaban a bañarse con mayor frecuencia a raíz del hedor expelido al interior del aula de clases. A raíz de ello, el acusado se habría vuelto cada vez más tímido, especialmente con sus compañeros de escuela.

A raíz de los últimos reportes, muchos creen que el joven era víctima de bullying, lo que lo habría motivado a vengarse de todos aquellos que en algún momento de su vida no fueron de su agrado, sin embargo esta teoría no ha sido confirmada por sus compañeros de clase o maestros. 

Puede interesarte