Por Maximiliano Díaz
1 agosto, 2018

Arabia Saudita es uno de los países más conservadores del mundo, y besar a alguien con quien no estás casado se puede pagar con cárcel.

El vídeo dura apenas 20 segundos. Es sencillo y se nota que quien lo toma no tiene nada de experticia en el registro de imágenes. Grabado en horizontal, muestra a una pareja árabe. Él lleva una camiseta roja, su novia, lleva el cuerpo completamente tapado. Está de negro, y bajo su niqab (el típico atuendo de las mujeres musulmanas) solo se asoman sus ojos y sus manos. A pesar de que apenas se vean, la curvatura de sus ojos denota que está contenta. Ríe en voz baja. Entonces, su novio la toma de la parte más baja de su velo, y dirige su rostro hacia donde está él. La besa sobre la mejilla a la altura de la tela. Dice algo en un idioma que no hablamos en occidente. Entonces, la cámara se aleja de la pareja y la enfoca a ella desde lejos. Tiene sus manos sobre el volante de un auto. Según parece, no ha estado en el puesto del conductor demasiadas veces. Entonces, el vídeo termina. A lo largo del registro, unas letras en alifato (el alfabeto que se usa para escribir en Arabia Saudita y algunos países africanos) están superpuestas en la imagen: al traducirlas, se lee “enseñándole a conducir”.

Twitter/newwhats1

Entonces, hizo lo típico. Subió el registro a sus redes sociales. Seleccionó Snapchat. Increíblemente, en tan solo algunos minutos el vídeo se hizo viral. Y, lo impresionante de que las cosas se viralicen, es cómo la información comienza a recorrer computadoras y teléfonos celulares. Al cabo de algunas horas, ya se sabía que ambos conducían en una autopista en Jazan, y que no estaban casados.

Entonces, llegó el caos: Arabia Saudita es un Estado increíblemente conservador. Algunos, incluso, aseguran que está llegando a niveles que rozan con la ridiculez. Este vídeo, por ejemplo, no se hizo viral porque ambos dijeran algo gracioso, ni porque la chica estuviera manejando un coche por primera vez (apenas en junio de este año, una prohibición histórica de las mujeres a conducir había sido abolida). Ambos se habían hecho virales, y prontamente perseguidos por el beso que se dieron.

Twitter/newwhats1

Un rato después de que el registro fuese subido a las redes sociales, los dos jóvenes fueron interceptados por la policía. El beso había llegado hasta los ojos del Príncipe Mohammad bin Abdel Aziz, quien ordenó su arresto de inmediato.

Wikipedia

La joven pareja estaba anonadada, y con la misma impresión, terminaron por percatarse de que los usuarios de las redes sociales estaban furiosos (y no con el príncipe, como podría suceder en algún Estado donde primer el sentido común de la libertad por sobre los ciudadanos, a pesar del conservadurismo que se viva): muchos comentarios hablaban en desmedro de la pareja, por inmorales.

Un usuario de Twitter escribía, incrédulo: “¿Esto es real?”; otro, molesto, desesperanzado, y con una superioridad moral que en cualquier otro lado del globo podría sacar carcajadas, declaró: “Qué falta de humildad. Espero que los atrapen a ambos pronto”.

Los usuarios de las redes sociales parecían estar hablando de los prófugos más peligrosos de todo el país. Un beso había marcado una detención y, como si eso no hubiese sido suficiente, ahora la pareja tenía que soportar, también el juicio público. Ambos se habían saltado una ley: está prohibido que las parejas se besen en público (incluso, en algunas ocasiones y dependiendo del contexto, también está prohibido que se vean tanto en público como en privado). Pero nadie en Twitter parecía criticar la vieja ordenanza. Algunos, extremistas, les deseaban un castigo más serio: “Tírenlos a la cárcel un par de años para que aprendan modales y algo de respeto”, exigía otro.

Efectivamente, el besarse o verse en público no constituye solo una falta en Arabia Saudita. Es, en realidad, algo ilegal. En el caso de hacerse, los acusados podrían pagar con falta su “falta de modales”. De hecho, todo lo que rompa con las normas de la sharía (el cuerpo de derecho basado en la religión islámica) está penado. Entre ellos, el contacto fuera del matrimonio.

Twitter/newwhats1

Incluso los usuarios adherentes a esta fe que parecían ser los más liberales, hablaban sobre el compromiso en sus posteos. Un usuario de Twitter, por ejemplo, escribió: “Un hombre y su novia, ¿cuál es el problema? Tal vez se acaban de casar y este es un vídeo que le querían enviar a sus familias, y se pasó a alguien más por error”.

La discusión sobre este encarcelamiento le viene como anillo al dedo a Arabia Saudita: desde hace ya bastante tiempo, una facción de ciudadanos buscan hacer que las leyes islámicas se vuelvan un poco “más moderadas”. A pesar de que suene ridículo combatir contra un Estado con fuertes tendencias religiosas, no es tan descabellado pensar en esta lucha. Después de todo, gracias a ella las mujeres ahora pueden conducir.

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