Por Constanza Suárez
15 septiembre, 2020

“Me conmovió porque tengo un hijo de tres años, Miguel. El niño era tan pequeño que no cabía en nuestro flotador”, contó Joel Júnior Silva Lemos.

El bombero del grupo Marítimos del Cabo, Joel Júnior Silva Lemos, se lanzó con todo para salvar a un niño de cuatro años que se estaba ahogando en la playa de Asturias, el viernes 11 de septiembre, en Guarujá, en la costa sur de São Paulo, Brasil. 

El rescate fue compartido en redes sociales y emocionó a los internautas: el bombero se secó las lágrimas mientras salvaba al pequeño. Él también no evitó sus emociones. 

GBMar Guarujá

Los bomberos mantenían una embarcación en la franja de arena cuando vieron a un grupo de personas ahogándose en el mar. Hasta entonces, los profesionales desconocían que había niños entre los heridos. Acompañado de otros compañeros, Lemos realizó el rescate con la ayuda de un ATV. Otros dos bomberos lo acompañaron a pie. 

“Cuando nos acercamos nos dimos cuenta de que era un niño. Me conmovió porque tengo un hijo de tres años, Miguel. El niño era tan pequeño que no cabía en nuestro flotador. Entonces dije: ‘Ven acá con tu tío’. Me dijo: ‘Tío, tengo mucho miedo’. Exactamente como habla mi hijo. Entonces me emocioné y vine a traerlo. En la foto, él es como mi hijo, porque la emoción”, contó Silva Lemos a UOL.

GBMar Guarujá

El niño que aparece en la fotografía iba acompañado de dos niñas, de 10 y 18 años, y una adolescente de 13. Eran de la misma familia, de Jundiaí, y disfrutaban de la playa de Guarujá. Todos fueron rescatados y liberados. Tras el suceso, la familia fue instruida por los funcionarios de la corporación sobre los cuidados necesarios para los niños en el mar: es necesario vigilar a los niños y niñas en todo momento en los viajes a la playa. 

Pixabay

Lemos dijo estar sorprendido por la repercusión de la imagen, que él mismo compartió en las redes sociales: “Me conmovió en ese momento, porque cuando vi al niño, me recordó a mi hijo. Yo también me sentí indignado. El punto de que llegamos los humanos. Dejar a un niño a merced del mar, que es tan peligroso. Y al final, me emocionó saber que todo salió bien. Gracias a Dios llegamos a tiempo y no pasó lo peor”, señaló.

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