Por Constanza Suárez
8 junio, 2018

Después de que su auto quedara cubierto por esta sustancia, los ojos de Susan Allan comenzaron a enrojecerse.

Susan Allan paseaba por las calles de Kelowna, en Canadá, junto a su hijo Travis cuando una sustancia líquida y maloliente empezó a caer en su techo solar. Estaban detenidos en un semáforo en rojo, por lo que pudieron percatarse por largos segundos.

De pronto, parte de esa sustancia cayó en la cara de Susan y luego en el hombro de su hijo.

De inmediato, fue hasta un lavadero de autos para limpiarse, pero al día siguiente tuvo que visitar a un médico después de que sus ojos se hincharon hasta el tamaño de una “pelota de golf, según declaró.

El diagnóstico no fue muy alentador: conjuntivitis en ambos ojos.

Susan Allan

Lo peor vino cuando se dio cuenta que era lo que había caído en su auto y sus ojos. Susan dijo a Mail Online Travel, que: “Nos inundaron de caca cayendo del cielo. Cubrió todo mi automóvil y entró por mi techo solar. En realidad, fue una sensación bastante horrible saber que estaba cubierta de heces humanas. Cuando levantamos la vista todo lo que vimos fue un avión volando”.

Susan Allan

Ella le dijo a la prensa canadiense: “Solo quiero que todos sepan que aunque esto parece un tipo de historia surrealista, pero esto nos sucedió a mí y a mi hijo”. Luego afirmó a Globalnews.ca, que “una disculpa sería agradable, y creo que me deben una compensación por mi ojo”

Susan Allan

El aeropuerto de Kelowna afirmó que actualmente están investigando el incidente.

Puede interesarte