Por Augusto Catoia
13 febrero, 2018

Tamlynn Yoder sirvió clientes de una iglesia evangélica que gastaron cientos de dólares en platos, pero no le dieron nada a ella.

En la escena inicial de la película Perros de la Calle, de Quentin Tarantino, el ladrón apodado Mr. Rosado dijo que no creía en las propinas. Y sus colegas de robo, sorprendidos, lo miraban cuando él decía que creía que el restaurante debe pagarle más a los meseros y no deberían ser los clientes quienes agreguen ese pago a su cuenta.

Posiblemente algunas personas también piensen así en la vida real, pero el hecho es que la propina sigue siendo una recompensa para el duro trabajo de los meseros. Por lo tanto, pasar por alto ese tema es mal visto y con justa causa. De hecho, es un tema escandaloso.

Y uno de esos ‘escándalos’ le ocurrió a Tamlynn Yoder, una mesera estadounidense. En realidad, le pasó algo mucho peor.

Facebook Tamlynn Yoder

Según relató el diario Daily Mirror, la joven de 25 años de Palm Beach Gardens, Florida, atendió en el restaurante Outback local a un gigantesco pedido de feligreses de una iglesia evangélica local durante toda la noche, la cual hizo un enorme pedido de 25 filetes, 25 platos de pollo y 25 porciones de papas fritas que rindieron una gran cuenta de 735 dólares.

Sin embargo, ella no ganó ni un centavo del bolsillo de esos clientes. Y esa actitud no le gustó nada, por lo que publicó una dura crítica contra ellos en su Facebook personal.

Facebook Tamlynn Yoder

“Sólo hice 18 dólares en propinas esa noche, porque estuve pendiente de esa mesa todo el tiempo. Tomar un pedido para llevar de ese tamaño es bastante trabajo, es tal como un cliente en el restaurante: tomamos las órdenes, las organizamos, tomamos el pago y llevamos la orden después”, relató la joven al diario local Palm Beach Post.

Pero, cuando un amigo vio su publicación en Facebook criticando a los feligreses de la iglesia local Christ Fellowship, le dijo que quitara la publicación rápidamente… Pero fue demasiado tarde.

Facebook Tamlynn Yoder

Después de ver la publicación en la red social, la gerencia del local donde trabajaba la despidió porque, según la política de la empresa, está prohibido comentar sobre clientes en las redes sociales.

Por lo tanto, se quedó sin empleo por ese ‘pequeño gran problema’.

Facebook Tamlynn Yoder

Por su parte, la iglesia respondió a las múltiples críticas recibidas por haber pasado por alto la propina de la joven. Según la institución, “está en nuestra política el pagar una generosa propina en pedidos para llevar, pero nuestro voluntario de ese momento no lo sabía“.

Después de ese enorme malentendido, y del alboroto causado en las redes sociales y en la vida laboral de Yoder, ojalá que ella pueda encontrar un trabajo… y que la iglesia le ayude a resolver ese lío.

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