Por Alejandro Basulto
11 agosto, 2020

A pesar de todas las dificultades y lo agotador que es transportarlo en subida, para ellos la amistad es mucho más fuerte.

Los amigos son para toda la vida y para todo tipo de momentos. Si hay una actividad que se puede hacer con uno de ellos, también se puede realizar con varios más. Por eso, muchos tienen diferentes tipos de grupos de amigos, para cada ocasión, siendo importante nunca dejar a uno de los integrantes de este amistoso equipo de lado.

Lo que tuvo muy presente un grupo de jóvenes del área de Edmonton, en Calgary, Alberta, en Canadá. Ya que ellos llevaron a su amigo en silla de ruedas por el Grotto Canyon hasta la cascada.

“Yo diría que somos un grupo bastante unido (…) Nos conocemos desde hace mucho tiempo, y hemos hecho algunas cosas bastante locas. Nuestra amistad es bastante impresionante, y definitivamente se nota cuando uno de nosotros falta”.

– dijo Alvin Wolf, uno de los que trasladó a su amigo en silla de ruedas.

Mary Dorchester / Facebook

Un reto complejo y agotador, que feliz lo llevaron a cabo con tal de no separar al grupo y dejar a uno de los queridos integrantes detrás.

Aaron Friesen es el joven que puede decir que es afortunado al tener tan buenos amigos. Un canadiense de 21 años que debido a una parálisis cerebral bilateral espástica, a raíz de la falta de oxígeno al nacer, quedó postrado en una silla de ruedas por toda su vida. “Esta condición afecta todo mi cuerpo, pero principalmente mis piernas”, dijo Aaron a Calgary.ctvnews. Una realidad que no ha impedido que sea tratado como un igual por sus compañeros de toda la vida.

“He estado en una silla de ruedas toda mi vida. A algunas personas les gusta sentir lástima por mí o sentir que deberían hacerlo. Sin embargo, mi familia y amigos saben que eso no es lo que quiero. Lo que quiero es que me traten como si perteneciera y hacen un gran trabajo con eso”

– declaró también, Aaron Friesen.

Aaron Friesen / Facebook

El domingo 2 de agosto fue la fecha elegida, para que este grupo de cuatros amigos, compuesto por Friesen, Willy Peters, Cornie Klassen, Benny Thiesen y Avlin Wolf, emprendiera la caminata de cuatro kilómetros hasta la cascada ubicada en Grotto Canyon. Trayecto que incluyó una ruta de regreso por la cual tuvieron que superar un terreno accidentado y empinado.

“Al principio, los chicos se turnaban usando la fuerza bruta y trataron de empujar mi silla hacia la montaña (…) Rápidamente se hizo muy evidente que esto no iba a funcionar, especialmente ahora que mi silla de ruedas cojeaba con tres neumáticos. Íbamos a tener que hacer esto de otra manera (…) Lo admito, estaba un poco nervioso (…) Siempre lo estoy cuando hacemos estos viajes de senderismo. Sin embargo, es muy divertido. ¡La risa, la adrenalina y la sensación de logro que obtienes después de completar una tarea como esta es increíble (…) Quiero decir, siento que no ha habido muchas sillas de ruedas hasta esa cascada”.

contó Aaron Friesen.

Mary Dorchester / Facebook

Este grupo se conoció a través de diferentes eventos de la iglesia local, y también gracias a excursiones en Edmonton, transcurriendo varios años desde la primera vez que se vieron. La caminata fue una decisión espontánea, que conmovió a los espectadores. “Cada persona que pasaba parecía tener una mirada de asombro, inspiración y probablemente un poco de sorpresa al ver una silla de ruedas en un sendero como este”, expresó Aaron.

Durante su travesía, mucha gente les hizo comentarios positivos, además de decirle a este joven en silla de ruedas que tenía amigos maravillosos, a lo que él respondió afirmando que no se equivocaban. “¡Mis amigos son increíbles! Le agradezco mucho a Dios por brindarme un grupo de apoyo tan excelente que me ha ayudado a ganar la confianza, el coraje y la fuerza necesarios para vivir una vida plena”, concluyó contento. Y con mucha razón, porque amistades así hacen todo más sencillo y alegre.

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