Por Vicente Quijada
25 septiembre, 2018

El árbitro era el único que no estaba disfrutando el romántico momento.

Hay formas y formas de celebrar un gol, habiendo algunas desagradables, otras políticamente incorrectas, como también las memorables o incluso las románticas, como cuando Yannick Carrasco corrió a besar a su novia en la final de Champions League. Pero la de Alexander Belov, un jugador del Torpedo Miass de la Liga Amateur -tercera división- en Rusia, supera todo lo antes visto.

Seguro de que esa tarde anotaría, el jugador dejó todo preparado con antelación y hasta sentó a su pareja cerca del banquillo. Cuando llegó su gol, que se sumó al 6-2 que dejó el marcador ante el Uralets esta tarde, el futbolista corrió, cruzando toda la cancha, hasta donde estaba ella. 

Encargados del club, al tanto de su movida, le pasaron un ramo de flores y el anillo en cuestión, y Belov -nunca un mejor apellido- llegó a arrodillarse frente a su amada y le mostró la joya. Ella le dijo que sí de inmediato y ambos se fundieron en un tierno abrazo, mientras el público aplaudía a rabiar una de las celebraciones más románticas que se haya visto.

@Tuitbol

Él le dio un par de palmadas y se alejó, el partido se seguía jugando y el juez ya lo miraba con cara de pocos amigos…pero ¡qué golazo!

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