Por Diego Aspillaga
17 septiembre, 2020

“Como si la carrera no fuera lo suficientemente dolorosa para las piernas, fui #granizado”, escribió Tim Declerq. El inclemente clima, sin embargo, no lo detuvo y llegó a la meta.

Ser un deportista profesional no es para todos.

El llevar el cuerpo al límite de su capacidad, los contantes entrenamientos, la difícil lucha por conseguir financiamiento y la determinación necesaria para competir y triunfar son obstáculos que sólo los mejores pueden superar para llegar a la meta.

Pixabay

Pero esto no es todo. Como si todo lo anterior no fuera suficiente, hay veces que la misma naturaleza impone nuevas vallas que superar, y si bien puede ser peligroso o doloroso hacerlo, hay deportistas que están dispuestos a arriesgarse para seguir con su pasión.

Así lo demuestra Tim Declercq, un ciclista belga que se volvió viral al mostrar las consecuencias de seguir compitiendo en la carrera Le Dauphine, en Francia, a pesar de una violenta tormenta de granizos.

Tim Declercq acababa de completar la segunda etapa del Criterium du Dauphine en Francia cuando decidió tomar una fotografía de su espalda magullada.

Tim Declerq

Publicando en su cuenta de Instagram, el ciclista de 31 años reveló el efecto que había tenido en él el terrible clima.

El profesional compartió dos instantáneas de sus historias, la primera con la leyenda: “Como si Le Dauphine no fuera lo suficientemente doloroso para las piernas. #Granizados”.

En la primera imagen se puede ver cómo los granizos dejaron la espalda de Declercq llena de moretones y heridas debido a los fuertes golpes de las rocas de hielo que ese día cayeron del cielo.

@phmauduit

Afortunadamente, parece que los hematomas no eran tan graves como parecían a primera vista, porque un par de horas más tarde el belga publicó una segunda fotografía de su espalda, publicó Unilad.

“Mi espalda ya se está recuperando muy bien”, afirmó el ciclista al mostrar los moretones desapareciendo. 

Tim Declerq

Tanto Declercq como el resto de los competidores tuvieron un tiempo para recuperarse tanto de las heridas como del cansancio antes de resumir la competencia, la que probó ser un desafío mucho más intenso del que esperaban.

Esto, sin embargo, no los detuvo. Y es que la determinación de los deportistas y sus ganas de mejorar constantemente y ser los mejores hacen que esta terrible tormenta sea sólo una anécdota: se necesita mucho más para detenerlos.

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