Por Felipe Costa
3 diciembre, 2020

La fase 3 de la vacuna duraría un mínimo de 24 meses, permitiendo medir su eficacia en un escenario real. Un objetivo que la medicina moderna lleva años queriendo cumplir.

Una excelente noticia por parte de la ciencia ha llegado a los oídos del mundo, pues parece no ser solo la vacuna contra el COVID-19, aquella que los médicos luchan por conseguir, sino que hay otra, una dedicada a aquel virus que cambió completamente el cuidado relacionado a la vida sexual de las personas. Hablamos del VIH.

Desde que apareció la enfermedad, los médicos no se han cansado de buscar la vacuna, y ahora, por primera vez en más de 10 años, hay un laboratorio que dice estar preparado para el testeo en fase 3 de la vacuna contra el VIH, es decir, su aplicación de forma masiva.

Apoyo – Pixabay

Se trata del laboratorio Janssen, que está fabricando el fármaco basándose en la misma técnica que su vacuna para el COVID-19, permitiendo transportar proteínas en el cuerpo y que éste genere los anticuerpos necesarios.

En realidad no se trata de una sola vacuna sino de la aplicación de dos. Una codificada con tres proteínas y otra con cuatro. Desde la farmacéutica dicen que el ensayo durara entre 24 a 36 meses, pues esta fase es de las más importantes ya que permite estudiar la eficacia de la inyección en escenarios reales.

Día mundial del Sida – EFE

El médico José Moltó de la Fundación de la Lucha contra el Sida, explica a EL PAÍS que a diferencia del COVID-19, sacar un una vacuna para el VIH es altamente complejo debido a la alta variabilidad del virus y su rápida mutación, “cambiando de apariencia” y así escapando del sistema inmune.

De esta forma, se medirá la eficacia del fármaco con una gran población de voluntarios, divididos en dos ramas principales. Una sobre pacientes hombres trans, pues Moltó explica que es una población con incidencia mayor al contagio, y otra, en mujeres heterosexuales en Sudáfrica.

Apoyo – Pixabay

Si bien los avances para el control de la enfermedad en pacientes contagiados, usando pastillas ha sido eficaz, conseguir una vacuna que no requiera más de dos pinchazos para toda la vida o uno cada 5 años, significaría en especial para los países más pobres, un salto médico gigantesco.

Ojalá las pruebas sean todo un éxito por el bienestar de todos los que padecen esta enfermedad.

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