Por Ignacia Godoy
27 marzo, 2017

Nadie está a salvo.

No existe mejor sensación que tener un poco de tu comida favorita en la boca y estar listo para tragarla para el resto de tu vida, muriendo en el paraíso de lo delicioso. Pero ahora imagina que compras esa cena de tus sueños y viene con una pequeña sorpresa. No sabes si es agradable o no, pero no estás dispuesto a arriesgarte.

Wang Xiaowen, estudiante de 23 años de la Universidad de Shenyang, ama los tomates. Quién no si son tan jugosos y deliciosos, y los puedes comer con todo lo que se te ocurra (no estoy describiendo nada sexual, lo prometo).

Wang Xiaowen

Pero al momento que fue a comprar a un mercado de su ciudad, toda su visión sobre esta fruta cambió por completo. Mordió un pedazo de su amado tomate y se dio cuenta que no tenía pepas, relató DaillyMail. Raro ¿no?, si nunca hemos visto uno que no tenga.

Wang Xiaowen

Una vez que siguió comiéndolo, miró más detenidamente y notó que había nada más ni nada menos que UNA FRUTILLA. FRU TI LLA. Esa fruta que no tiene nada que ver con un tomate más que en su color, ¿les suena?

Wang Xiaowen

Xiaowen dejó de comerla, como comentó en Weibo (Twitter chino), por miedo a que le ocurriera algo.

Wang Xiaowen

 

¿Qué habrías hecho tú?

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