Por Ignacio Mardones
28 abril, 2020

Nicolás y Samira escucharon que era necesario mantener protegida su escuelita, a la que asisten solo seis alumnos, por lo que trabajaron juntos para fabricar este pediluvio. Algo que le vendría bien a cualquier casa en estos tiempos de COVID-19.

En los niños, la creatividad suele manifestarse por medio de dibujos, juegos de piezas armables o en lo que nos comunican a través de palabras, por ejemplo, cuando nos cuentan sus sueños e ideas descabelladas. Rara vez vemos que esa creatividad se mezcle con la ciencia. Aunque no podemos hablar por todos. Hay algunos pequeños que demuestran interés por esas áreas desde temprana edad, y ellos logran un acercamiento bastante lúcido con respecto a la naturaleza y su entorno.

Hoy hablaremos sobre la creación de Nicolás (11 años) y Samira (5 años), dos alumnos de la Escuela Rural Nº102 de Paraje Berachí, en el departamento uruguayo de Cerro Largo. Ellos, entendiendo la situación de su país –y del mundo– en lo que se refiere a la pandemia por COVID-19, quisieron aportar su grano de arena. Y vaya que lo hicieron. Estos tiernos estudiantes fabricaron un pediluvio casero para desinfectarse los pies antes de entrar a la sala de clases.

Subrayado

A su escuela, ubicada a 35 kilómetros de la ciudad de Melo, asisten sólo seis alumnos, según informa el medio Subrayado. Y ante el virus que está circulando, padres y docentes decidieron compartir medidas y consejos beneficiosos con tal de sortear el complicado escenario.

Subrayado

Una de las sugerencias que se hizo, fue la de instalar un pediluvio en la puerta, cosa de que cada persona se desinfecte los pies antes de ingresar al aula. La escuela no contaba con uno. Entonces Nicolás y Samira se ofrecieron y solucionaron el problema.

Subrayado

Como indica Subrayado, tomaron maderas, clavos, nylon y una alfombra y, ayudados por el maestro, dieron forma a este útil objeto.

Para el que no sepa, un pediluvio es una especie de bandeja que se utiliza para darse baños de pies, generalmente con fines terapéuticos o medicinales. En este caso, al verter agua, jabón e hipoclorito, se logró un artefacto que ayuda a combatir la propagación del coronavirus.

DirectIndustry

En el video podemos apreciar cómo resulto esta curiosa experiencia:

El profesor director de la Escuela 102, Gabriel Rodríguez, contó a Subrayado que Nicolás quedó muy motivado con esto, y que le pidió las herramientas para armar otro pediluvio e instalarlo en su hogar.

Subrayado

No queda más que aplaudir la motivación de estos dos pequeños que, al ver que muchos colaboraban en tiempos difíciles, quisieron ser parte de la solución.

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