Por Catalina Yob
3 noviembre, 2017

El profesional a cargo de la eliminación del tatuaje aseguró que se trata de “uno de los peores casos” que ha visto.

Una noche de fiesta como cualquier otra terminó prácticamente arruinado la vida de un ciudadano de 50 años, quien actualmente vive en la localidad de Swansea en Gales del Sur. A la mañana siguiente de la juerga, el sujeto cuya identidad no ha sido revelada, además de percatarse de la fatal resaca que padecía, notó que algo extraño y de grandes dimensiones cubría más de la mitad de su rostro.

A pesar de las burlas de las que sigue siendo objeto desde la fatídica noche en donde decidió tatuarse unos anteojos “Rayban” sobre su rostro, el hombre ha decidido compartir su historia de forma pública para mostrar lo que el alcohol puede inducir a hacer.

Wales News Service
Wales News Service
Wales News Service

Debido a que se trató de un tinte permanente, el proceso para borrarlo de forma permanente se volvió un verdadero desafío. El gran tamaño fue uno de los principales inconvenientes para erradicar la tinta de la piel, lo que ocasionó que éste no pudiera ser eliminado en su totalidad y la piel quedara con tintes turquesas. 

Actualmente han pasado más de dos años desde que el sujeto inició el proceso para borrar el diseño, sin embargo algunos fragmentos del diseño siguen estando allí. 

“No tenía recuerdos de haberme tatuado porque había salido a celebrar y sucedió cuando estaba borracho. Cuando desperté a la mañana siguiente, pensé que alguien había usado un marcador permanente en mi cara. Cuando llegué a casa por primera vez, obviamente estaba sujeto a muchas miradas, pero me acostumbré al tatuaje”.

Wales News Service
Wales News Service

Donnalee Alford, dueño de la clínica en donde el hombre concurrió para eliminar el “pequeño” error, esgrimió que se trata de uno de los peores casos en la historia de su carrera. Sin embargo y gracias a los avances tecnológicos que existen sobre el tema, la mayoría de las marcas se han esfumado, lo cual ha dejado satisfecho al afectado.

“Todo lo que puedo decir es que todo el proceso fue increíble. No hay cicatrices, y cuando vienen amigos que no me han visto durante meses, nunca notan la existencia de las marcas. Todos se han sorprendido por lo bien que ha funcionado el tratamiento”.

Puede interesarte