Por Diego Aspillaga
17 marzo, 2020

Los más de 100 fieles confiaban ciegamente en el sacerdote que les metió una botella en la boca y les dio a beber del líquido que supuestamente los dejaría inmunes frente al virus. Este, obviamente, no fue el caso: más que un error parece un acto criminal.

El coronavirus es una enfermedad nueva que ha contagiado a cientos de miles, matado a más de 500 personas y aterrorizado a todo el mundo.

Pixabay

Ante el miedo de contagiarse, la población mundial ha reaccionado de diversas formas. Existen quienes siguen las recomendaciones de los expertos médicos, acatan las cuarentenas y lavan sus manos de froma responsable y consiente para evitar enfermarse.

Otros, desgraciadamente, prefieren seguir métodos alternativos que consideran más eficaces al momento de luchar contra la enfermedad. Desde evitar tomar cerveza Corona (?) hasta tomar orina de vaca (???), la locura provocada por el coronavirus ya se salió completamente de control.

AP

Y si bien los métodos mencionados anteriormente parecen ridículos (porque lo son), al menos estos no contribuyeron a esparcir la enfermedad. Del siguiente caso, desgraciadamente, no se puede decir lo mismo.

Una iglesia en Corea del Sur roció agua salada dentro de las bocas de los seguidores por una falsa creencia de que ayudaría a prevenir la propagación del coronavirus, pero al usar la misma botella de spray sin desinfectar la boquilla, resultó en 46 personas infectadas, afirmaron las autoridades al medio SCMP.com.

SCMP

Ignorando todas las advertencias médicas y de las autoridades sanitarias, los fieles de esta iglesia decidieron salvarse del coronavirus metiéndose el mismo dispensador de agua a la boca. Esto, claramente, no funcionó para evitar el contagio y sólo lo incentivó.

Imágenes de video de la Iglesia de la Comunidad del Río de Gracia en la provincia de Gyeonggi, al sur de Seúl, muestran a un funcionario de la iglesia clavando la boquilla de una botella de spray en la boca de un seguidor tras otro, durante una reunión de oración a la que asistieron unos 100 seguidores el 1 de marzo y el 8 de marzo. Irónicamente, entre los infectados se encuentran el pastor y su esposa.

SCMP

“Se ha confirmado que pusieron la boquilla de la botella de spray dentro de la boca de un seguidor que luego fue confirmado como paciente, antes de que también hicieran lo mismo con otros seguidores, sin desinfectar el rociador”, dijo Lee Hee-young, jefe de la fuerza especial de coronavirus de la provincia de Gyeonggi.

“Esto hizo inevitable la propagación del virus”, dijo. “Lo hicieron por la falsa creencia de que el agua salada mata el virus”.

Al menos 100 personas sanas entraron a ese templo, y 46 de ellas salieron enfermas.

SCMP

Si la humanidad va a vencer a esta nueva y contagiosa enfermedad, deberá dejar de cometer actos tan estúpidos e irresponsables como estos. El pánico creado por la enfermedad y la fe son una cosa, pero poner en riesgo y contagiar a casi 50 personas en una misma ceremonia ya cruza todos los límites de la lógica: más que un error, esto parece un acto criminal.

Esperemos, por el bien del mundo entero, que actos como este no se vuelvan a repetir.


Cuidarnos y protegernos del coronavirus es tarea de todos, por eso es importante tomar las medidas necesarias para prevenir su contagio.

En la siguiente publicación les contamos cómo evitar ser infectados: Síntomas del coronavirus y 5 medidas efectivas para prevenirlo.


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