Por Diego Cid
17 Febrero, 2017

Desperdiciaron valiosas horas en el aire sólo para perderse su increíble destino.

¡Ah! Las vacaciones son uno de los mejores momentos que puedes pasar en lo que va del año. Descanso, aventuras, fiesta o lo que sea que desees hacer, de seguro será un tiempo memorable. Si es que tienes la oportunidad y has podido ahorrar, quizás puedas realizar un viaje bastante bueno. Espero no te suceda que el avión viaje horas sólo para dejarte en el mismo punto de partida y con todas tus ilusiones destrozadas.

Eso le sucedió a los pasajeros del vuelo 1111 de United Airlines, que despegaron de San Francisco con rumbo a Hawái para llegar a, bueno, ningún lado.

Imagina que despegas rumbo a las playas más increíbles y cruzas el Océano Pacífico sólo para darte cuenta que has vuelto a tu punto de inicio. ¿Cómo es posible?

FlightAware-OpenStreetMap / Referencial

El gran problema fue una falla en el avión. No, no fue su sistema GPS.

Lo que sucede es que cuando hay fallas que puedan afectar el vuelo, lo más seguro es volver al punto de partida a la brevedad a aterrizar el avión. Imagina que la falla empeore en medio del océano. Mal, mal, considerando que es una ruta de 4.000 kilómetros. El drama radica en que con algunas fallas no es para nada seguro aterrizar con el tanque lleno.

Por lo mismo, tienes dos opciones, o soltar el combustible a una altura que provoque que éste se disipe, o bueno, consumirlo.

Como el Boeing 757 no puede alcanzar esa altura segura para deshacerse del combustible, estuvo obligado a volar en círculos cerca del aeropuerto hasta que la cantidad de combustible fuera tan baja que no representase un peligro. En vez de playas, se encontraron con lluvia y frío. ¡Vaya vacaciones!

Lo bueno es que United Airlines les organizó un vuelo especial, así que no todo fue tan horrible.