Por Alex Miranda
4 julio, 2018

Después de una larga batalla legal porque no dejaban a la pequeña a inscribirse, la Corte Constitucional de Ecuador ordenó que el Registro Civil debía ceder en este caso.

Staya tiene tan solo siete años. Nació y creció en Ecuador, con una familia de dos madres y sin padre. Pero para el Registro Civil ecuatoriano ella es hija de una madre soltera, por lo que estaba obligada a llevar solo los apellidos de su madre biológica. Ese ir y venir entre identidades se terminó el pasado 29 de mayo, día en que la justicia ecuatoriana resolvió que se le asignen los apellidos de ambas madres.

Esta decisión marca un hito importante en la historia del país y en los avances de los derechos LGBTI. Además de impedir que su hermano menor pase por el mismo problema en el futuro. Pero lo más importante es que le cambiará la vida a Staya, quien era reconocida como ciudadana del Reino Unido, a pesar de nacer en Ecuador. ¿Por qué? Porque sus madres son de ese país y fue en esa tierra donde le dieron un pasaporte con ambos apellidos, por lo que al no reconocer ambos apellidos Ecuador no la reconoce como ciudadana.

Diego Pallero / El Comercio

La historia de Staya

Hace unos siete años, Nicola Rothon y Helen Bicknell tuvieron a Staya mediante un proceso de reproducción asistida. La madre biológica es Nicola, pero constitución ecuatoriana reconoce que ambas pueden formar una familia, sin diferenciarse con las que están tradicionalmente constituidas por un padre y una madre, pues la misma dice claramente que reconoce a la familia en «sus diversos tipos», según el artículo 67. Gracias a la negativa de los funcionarios del registro civil que decidieron no dejar que la niña tuviera ambos apellidos -y de paso no respetar la constitución- Helen quedaba fuera del núcleo familiar, además del terreno en el que viven, el negocio que tienen, el derecho de la pequeña a seguridad social, junto con otros problemas, como el más grande: quién se queda con su tuición si Nicola muere.

“Esta batalla legal fue muy personal. Desde mi perspectiva como madre no biológica, hacer lo que el Registro Civil decía me dejaba en una posición vulnerable”, reclama Helen.

La nueva sentencia incluye unas disculpas públicas de parte del Registro Civil, además de una orden para capacitar a los funcionarios públicos y evitar que se repita un caso como este.

José Guerra, abogado de las madres y parte de la Defensoría del Pueblo dice que:

“Lo que dijo el Registro Civil, en su día, es que no podía aplicar los preceptos constitucionales porque no estaban aterrizados en la realidad con normas secundarias. Su argumento fue bastante legalista: ‘Mientras no se regule esa ley, no podían hacer nada. La Corte dijo que el Registro debía haber aplicado la Constitución directamente”.

La Constitución ecuatoriana

Las dos británicas de 40 años -y que son pareja desde sus 18- ya tenían pensado que podrían encontrarse con un inconveniente a la hora de inscribir a sus hijos. Por eso, antes de hacer la inscripción y formalizar el nacimiento decidieron informarse. Al ver que no obtuvieron los resultados que buscaban, decidieron acudir a la Defensoría del Pueblo para iniciar acciones legales.

Diego Pallero/ El Comercio

Y es que para Ecuador, Staya es una menor extranjera, residente del país vía visa de amparo, pese a nacer en suelo ecuatoriano. Esa visa la tiene gracias al reconocimiento del país de origen de sus madres: Reino Unido, quienes reconocieron a la familia, le dio ambos apellidos a la niña y le entregó el pasaporte de ciudadanía sin ningún tipo de problema. Tuvieron que hacer lo mismo para su hermano de dos años.

Ahora, al fin, las cosas cambiaron para esta familia. Ya que con el apoyo legal de la Defensoría pudieron lograr que la Corte Constitucional de Ecuador rebatió la decisión tomada por la gente del registro Civil y le ordenó acatar literalmente la Constitución e inscribir a la pequeña Staya con los apellidos de ambas madres. La familia está esperando para realizar ese tramite, ya que esperan hacerlo para Staya y para su hermano Arundel al mismo tiempo, dispuestas a volver a tribunales si se encuentran con otro problema.

Todas estas circunstancias, injusticias denunciadas por sus madres con el apoyo legal de la Defensoría, empezaron a desvanecerse hace un mes cuando la Corte Constitucional de Ecuador rebatió la decisión del Registro Civil y le ordenó acatar literalmente la Constitución e inscribir a Satya con un apellido de cada madre. La familia aún no ha realizado el trámite porque piensan hacerlo en combo. Helen y Nicola solicitarán la cédula de identidad ecuatoriana para Satya y para su hermano Arundel a la vez, y si no la obtienen para los dos, volverán a los tribunales.

“La sentencia no ha cambiado nada. En lo cotidiano, no hemos cambiado. Los niños son niños y nosotros una familia. A Satya siempre le hemos enseñado que lleva nuestros apellidos y que tiene dos madres”, concluye Helen.

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