Por Alejandro Basulto
31 agosto, 2020

Julio César Mora Tapia, de 110 años, y Waldramina Maclovia Quinteros Reyes, de 104 años, llevan 79 años casados, tiempo en el que su relación solo se ha fortalecido.

Hay relaciones amorosas que duran poco, que son solo una aventura de cierta época y etapa en la vida. Hay también parejas que duran más, pudiendo ser estos años, producto de un amor joven y un extenso noviazgo entre dos personas, que después de conocerse profundamente, se dieron cuenta que lo mejor era ir por caminos separados.

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Y también, están las uniones entre dos personas que duran muchos años, dando origen a duraderos matrimonios, de los que surgen hijos y hasta nietos. Sin embargo, ante el caso de Julio Cesar Mora Tapia  y Waldramina Maclovia Quinteros Reyes, dos ecuatorianos que han estado casados por 79 años, las otras relaciones solo quedan como una aventura.

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Debido a que este adultos mayores de 110 y de 104 años, respectivamente, con todo el tiempo que han vivido juntos y enamorados, dejan, en comparación, como breves amoríos a otras relaciones que igualmente son extensas. Pero no tanto como la suya. Que durante casi ocho décadas ha tenido que hacer frente a varios retos y dificultades, como también disfrutar de increíbles momentos que ambos, unidos y amándose, han sabido atesorar para siempre.

Guinness World Records

Fundamental en la longevidad de su relación, ha sido el amor y el respeto que se tienen el uno por el otro, lo que ha permitido que duren tanto como nunca antes lo había hecho otra pareja. Matrimonio duradero, que hace poco, obtuvo el título de la “pareja casada más antigua”, tras sumar una edad total de 214 años y 358 días entre los dos, según Guinness World Records.

Julio Cesar y Waldramina, además de compartir el amor que sienten entre sí, también les unió la docencia, a la que le dedicaron gran parte de su vida. Para hoy vivir de su jubilación. Después de una historia llena de perseverancia y cariño hacia el otro.

Guinness World Records

Relación que comenzó cuando Waldramina visitó a su hermana durante unas vacaciones escolares, conociendo ahí a Julio Cesar, quien vivía en el mismo departamento y además era primo de su cuñado. Rápidamente se hicieron amigos, para después convertirse en novios y casarse siete años después. Julio Cesar era el hombre cariñoso, de espíritu joven y de corte literario que ella siempre había estado buscando.

Guinness World Records

Mientras que Julio Cesar vio en su hoy esposa, a una mujer bella, de largas e interesantes conversaciones, que siendo de gran corazón también tenía una carácter firme y decidido. Se casaron el 7 de febrero de 1941, en una celebración íntima y secreta, porque sus familiares no estaban de acuerdo con su relación. Contaron solo con la compañía de sus padrinos y amigos más cercanos en una ceremonia que se realizó en la Iglesia de El Belén, la más antigua de Quito.

Prontamente se convirtieron en padres de cinco hijos, quienes alcanzaron títulos universitarios, todos, sin excepción. Lo que para ellos es uno de sus mayores logros y legados que han dejado para su familia. Debido a que para los dos la educación es la base de una sociedad desarrollada. Lamentablemente, su hijo mayor murió a la edad de 58 años. Pena que han sabido superar, gracias a poder contar hoy con 11 nietos, 21 bisnietos y 9 tataranietos. Poniendo a la unidad y al amor entre la familia, por sobre todo.

Guinness World Records

“Promover la educación nos permitió trazar una ruta para todas las generaciones de nuestra gran familia (…) La unidad familiar bajo las reglas del amor, el respeto mutuo, el trabajo honesto y una educación adecuada basada en los valores familiares son las claves para una sana convivencia (…) El amor y la madurez que tuvimos como pareja desde el inicio del matrimonio nos permitió conocernos y crecer emocionalmente para definir nuestro futuro (…) No fue fácil porque nuestros familiares no tenían una buena relación, pero con tiempo y paciencia logramos unirlos y nos convertimos en un ejemplo y el mejor referente para las generaciones más jóvenes (…) El respeto, la compasión y la consideración con la que mantuvimos nuestra relación fue muy importante; nunca discutimos ni peleamos. Hubo desacuerdos, pero no se notaron para ninguno de nuestros hijos que también merecía respeto y amor”

– contó la longeva pareja a Guinness World Records.

Hoy ambos son motivo de orgullo para sus familiares y su país, no solo por tener su título de Guinness World Records, sino que también, por ser un ejemplo mundial de superación y de cómo llevar correctamente una relación entre dos personas. “La fórmula secreta = amor + madurez + respeto mutuo”, concluyeron Julio Cesar y Waldramina, una pareja que tiene mucho que contarle a las nuevas generaciones de enamorados.

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