Por Alejandro Basulto
2 junio, 2021

El papa Francisco realizó una de las más reformas más radicales, agregando modificaciones surgidas a raíz de los casos de abusos a niños y adolescentes en la Iglesia Católica.

Después de que en el año 2007 se realizara el trabajo de revisión del Libro VI del Código de Derecho Canónico sobre las sanciones de penales en Iglesia Católica, con el papa emérito Benedicto XVI, este reciente martes 1 de junio el papa Francisco anunció que más de una década después, se ha reformado. Y de esta manera, entre las novedades se pueden encontrar, que los abusos contra niños y adolescentes son ahora delitos contra la dignidad de las personas, lo que además va acompañado con un endurecimiento de las sanciones a estos.

AFP

“Para responder adecuadamente a las exigencias de la Iglesia [católica] en todo el mundo resultaba evidente la necesidad de revisar también la disciplina penal promulgada por san Juan Pablo II, el 25 de enero de 1983, con el Código de Derecho Canónico (…) especialmente para los delitos que causan mayor daño y escándalo en la comunidad”

– dijo el papa Francisco en una conferencia en el Vaticano, según consignó DW

Gracias a esta reforma al Código de Derecho Canónico anunciada por el Vaticano, también se amplían los períodos de prescripción y se indemniza a las víctimas.

En el marco de una iniciativa del Pontífice argentino que buscaba de agilizar y endurecer las penas contra los sacerdotes que cometan abusos sexuales contra niños, niñas y adolescentes y así también erradicar al pederastía que hace tiempo ha sacudido a la Iglesia Católica y la percepción que tiene esta institución en las demás personas.

DW

Antes la pedofilia era una violación de las obligaciones de todo religioso, mientras que desde ahora pasará a ser un crimen contra la persona, o más precisamente, un “delito contra el sexto mandamiento del Decálogo con un menor o una persona habitualmente afectada por el uso imperfecto de la razón o con una persona a quien la ley reconoce una protección similar”.

Al mismo tiempo, se incluyen sanciones para los sacerdotes que induzcan a niños y adolescentes a “participar en exhibiciones pornográficas” o que conserven imágenes de pornografía infantil, arriesgando incluso la expulsión de la Iglesia.

EFE

En cuanto a sanciones se han introducido nuevas penas, como es la reparación, el resarcimiento del daño y la privación de toda o de parte de la remuneración eclesiástica. Finalmente, esta reforma que cambió el 80% de los 89 artículos sobre las condenas, también reduce la llamada “discrecionalidad” de las autoridades eclesiásticas, que facilitaba de gran manera la negligencia y el encubrimiento entre religiosos.

Nuevo código que entrará en vigor el 8 de diciembre, y que además de abarcar los abusos sexuales también aborda otros tipos de delitos, como es el caso de la corrupción. 

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