Por Upsocl
28 julio, 2020

«Pensé que íbamos a desaparecer en la selva y nunca volveríamos a ser vistos», relató, una vez a salvo, Mathew Iovane, que junto a su pareja Michelle Clemens pasaron el susto de sus vidas hace algunos años.

Matthew Iovane y su pareja Michelle Clemens, ambos de 31 años, estaban realizando el viaje de sus sueños en la isla oceánica de Papua Nueva Guinea. Juntos quisieron hacer un hermoso trekking por una selva que, a pesar de su majestuoso paisaje, tiene mala fama por algunas tribus violentas que habitan el lugar. Incluso han habido casos de canibalismo. Y lo temido sucedió: la pareja fue atacada por dos nativos con machetes que luego de golpearlos, desnudarlos y vendarles los ojos, los llevaron hacia la selva.

Matthew y Michelle un día antes del ataque:

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The Sun

La pareja dijo que los miembros de la tribu, uno de los cuales llevaba una máscara hecha de plumas y hojas, se comunicaban con gruñidos. Sin embargo sabían algo de inglés pues dijeron varias veces la escalofriante advertencia: «We will kill you (Los vamos a matar)«. Matthew, quién es famoso en Inglaterra luego de aparecer en un reality show local, y su pareja fueron golpeados brutalmente cuando intentaron escapar.

«Habíamos bromeado sobre los famosos caníbales de la selva de Papúa Nueva Guinea, pero no fue chistoso cuando estos hombres salieron de la maleza. Se veían muy aterradores con trajes nativos y lo que parecían pinturas de guerra. Nos rodearon y luego se acercaron a nosotros. Rompieron mi camiseta, me vendaron los ojos y un pensamiento horrible cruzó mi mente, pensé que podríamos estar en el menú. Parecían totalmente salvajes y estábamos a su merced. Pensé que íbamos a desaparecer en la selva y nunca volveríamos a ser vistos».

-Matthew Iovane-

Este es un mapa del lugar:

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The Sun

Los casos de canibalismo en la nación insular del Pacífico de Papua Nueva Guinea no son una novedad. El último se reportó en 2012 y también se cree que algunos nativos siguen la tradición de darse un festín con los cerebros de los familiares en los funerales.

 John Dominis/The LIFE Picture Collection/Getty Images
John Dominis/The LIFE Picture Collection/Getty Images

La pareja suele ir de vacaciones de tipo aventura y acordaron reunirse en Sydney, Australia, para luego volar a Papúa Nueva Guinea juntos. Planeaban cruzar el Sendero de Kokoda, una ardua caminata de aproximadamente 100 kilómetros a través de una de las selvas más inexploradas de la Tierra. Según relató Iovane los primeros cinco días fueron muy agradables y se sentían en el paraíso comiendo muchas frutas que encontraban en la selva y conociendo muchos locales:

«Los pobladores que conocimos en el camino eran maravillosamente acogedores y se apresuraron en saludarnos. Dormimos bajo las estrellas mirando el más asombroso paisaje de montañas y arroyos de la selva».

Famous
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En un principio habían contratado a un local para que los ayudase a llevar una mochila grande, sin embargo el tipo los abandonó antes del último día. Según sus sospechas este hombre los pudo haber traicionado. El día que sucedió todo llevaban una hora de caminata cuando dos hombres bloquearon su camino. Uno por delante y el otro a sus espaldas.

«Nuestra primera reacción fue tratar de calmarlos. Incluso pensé que debía ser algún tipo de una broma, pero nos dimos cuenta rápidamente de que estábamos en una situación muy grave. Ambos tenían machetes con enormes cuchillas y uno tenía una lanza de madera con una punta de flecha».

Cuando vieron a lo que se enfrentaban dejaron sus mochilas y sus objetos de valor en el suelo para calmarlos pero los tipos sólo se enfurecieron más.

«Uno se volvió hacia mí, blandiendo su machete y comenzó a desgarrar mi ropa hasta que me dejó prácticamente desnudo… Estaba demasiado aterrorizado para defenderme».

La pareja trató de huir, pero cayó después de enredarse con las ramas de la selva y fueron recapturados rápidamente. Luego les vendaron los ojos y los sometieron a una especie de tortura.

«El que está en una máscara me golpeó, me ató las manos con las ramas y luego comenzó a jugar cruelmente como un gato con ratón conmigo».

La mujer preocupada le gritaba a su pareja que debían escapar pues ella necesitaba ayuda médica. Uno de los tipos con su machete le había hecho profundos cortes en sus dedos.

The Sun
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Michelle dijo que los miembros de la tribus después comenzaron a revisar sus pertenencias y a pesar de su naturaleza aparentemente primitiva, reconocieron su iPhone:

«Me quitaron la venda y movían mi teléfono gruñendo como diciendo: ‘Haz que funcione’. Te juro que escuché a uno de ellos diciendo algo que sonó como la palabra «contraseña» [N. de la R: password en inglés], que hubiera sido divertido si yo no hubiera estado pensando que estaba a punto de morir».

-Michelle Clemens-

La pareja finalmente logró huir mientras marchaban por una cresta y lograron volver al sendero. Sin embargo su huida no fue tan sencilla pues se toparon con una jauría de perros salvajes y rozaron algunas hiedras venenosas:

«Se llevaron nuestras pertenencias, estaba desnudo en la selva más remota de la Tierra sin zapatos y Michelle estaba sangrando litros en su ropa interior. Pero nada importaba salvo alejarse, por lo que seguimos corriendo».

-Matthew Iovane-

Así estaba Matthew después de ser golpeado.

The Sun
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Después de un rato vieron un hombre cerca de una choza y este dio la alarma. Los pobladores corrieron en su ayuda con mantas para avisar a un helicóptero de rescate que llegó desde la capital, Port Moresby, donde llegaron a recuperarse de sus heridas.

«La experiencia nos dio el susto de nuestras vidas. Mis heridas son tan profundas que no estoy seguro de recuperar la sensibilidad en los dedos. Pero esto no va a parar nuestras ganas de hacer trekking, aunque nuestra próxima aventura será menos difícil».

Michelle Clemens

Alamy
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Las selvas de Papúa Nueva Guinea siguen siendo populares entre los turistas a pesar de una historia impactante de canibalismo y violencia. Un grupo de excursionistas australianos resultaron heridos y quienes llevaban sus maletas murieron en 2013. Otros aventureros fueron atacados en 2014. El sendero de Kokoda fue también el escenario de varias batallas entre Australia y Japón en la Segunda Guerra Mundial.

El canibalismo fue declarado ilegal hace más de 50 años en Papúa Nueva Guinea, pero un equipo de televisión afirmó haber descubierto indicios de en 2006. Incluso 29 miembros de una presunta secta caníbal, entre ellos un niño de 13, fueron arrestados en 2012.

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