Por Teresa Donoso
10 Enero, 2017

Esta pareja cumplió el sueño de muchos y quieren contarte lo fácil que es lograrlo.

Todos soñamos con tener nuestro espacio propio y, aún más, a todos nos encantaría poder hacer crecer nuestro patrimonio de tal forma que podamos vivir cómodamente sin tener que preocuparnos por mantener un trabajo estable que nos pague medianamente bien. Puedo apostar que son millones los que sueñan con dejar todo atrás, irse a viajar por el mundo y tomarse varios años sabáticos. Sin embargo, en el fondo de nuestro corazón sabemos que esto no es nada más que una ilusión vana y que es imposible llegar a tener un volumen de dinero que nos permita hacer todo eso que tanto queremos.

Es por eso que la historia que te contaremos a continuación es tan interesante: porque prueba que, al parecer, estábamos completamente equivocados.

Lead State Agents

Scott y Mina O’Neill son un matrimonio australiano de 28 y 29 años respectivamente que hoy en día puede ser clasificado como un matrimonio de millonarios.

Su patrimonio asciende a los $10 millones de dólares y actualmente son dueños de cerca de 25 propiedades que arriendan. Este arriendo se ha convertido en su sueldo y de esa forma se dedican a hacer lo que les gusta sin tener que trabajar ni un solo día.

Mina O’Neill / Facebook

Eso sí, la historia no siempre fui igual.

Scott y Mina se conocieron años atrás y cuando llevaban un tiempo de relación se decidieron a comprar su primera casa juntos. Eso fue en 2010. Él trabajaba tiempo completo como ingeniero y ella trabajaba en ventas. Juntar el dinero para su primer hogar no fue sencillo, tal como ambos le reconocieron al Daily Mail, de hecho tuvieron que ahorrar durante un largo tiempo y hacer varios sacrificios.

Ray White

Finalmente, ese año compraron su hogar avaluado en $480 dólares. Tenían 22 y 23 años respectivamente.

Ray White

Lo que no esperaban era que, después de hacer algunos cálculos y estudiar el mercado, comprar una nueva propiedad se hiciera mucho más fácil después de eso y que, a medida que el número de propiedades a su nombre aumentaba, cada compra fuese más sencilla. Según lo que Mina explica todo tiene que ver con el hecho de que, al menos en su caso, su casa subió de preso después de haber sido comprada, generándoles ganancias:

Lead State Agents
Ray White

“Cuando compras la primera casa, digamos que la compraste por $400.000 dólares y aumenta su precio a $500.0000 a lo largo de un par de años… en ese momento puedes volver al banco y refinanciar el 80% hipotéticamente, del nuevo precio de compra”.

En algunos bancos y países del mundo es posible refinanciar la deuda tomando en cuenta lo que ha sido pagado y lo que falta por pagar para conseguir una cuota mensual menor. En el caso de los O’Neill lo que ellos hacían era pedirle al banco que volviesen a calcular el valor de su casa para darles un margen de dinero a favor:

“Eso te daría acceso a $80.000, el 80% de los $100.000 dólares que tu propiedad ganó y puedes usar ese dinero para darlo de pie para tu próxima propiedad”.

Ray White
Ray White

Ellos admiten haber tenido suerte en aquel momento porque las casas eran mucho menos costosas.

La misma casa que en 2010 les hubiese costado $500.000 dólares hoy en día vale $840.000 según el sitio Domain. Otra cosa que hicieron, además de fijarse en la posibilidad que tenían sus propiedades de subir de precio fue pensar en qué tan buenas posibilidades tenían estas propiedades a la hora de ser alquiladas por un buen precio:

“Tienes que asegurarte de que la renta pueda cubrir las deudas extras que ya causaste con la compra de tu primera casa y con la deuda que acabas de adquirir con la segura. No deberías crear una deuda interna que te haga colapsar”.

Lead State Agents
Lead State Agents

Les ha ido tan bien que renunciaron a sus respectivos trabajos y montaron su propia compañía para ayudar a las personas a invertir en propiedades. En la actualidad mantienen todo su patrimonio, no han vendido ninguna de sus casas al mismo tiempo que viven, paradójicamente, en una casa rentada.

¿Muy inteligentes no? Aunque la mejor idea es siempre asesorarse por un experto.