20 años después, se presentó la primera pista.

Hace casi 20 años, una pequeña niña se perdió a pocos metros de su casa en Mesa, Arizona. Era Mikelle Biggs, y desde ese día, jamás se volvió a saber de ella. Aunque la policía la buscó por años, no pudo encontrarla y dio por cerrado el caso. Sin embargo, años después, un hombre entregó una extraña pista y se retomó la búsqueda.

El 2 de enero de 1999, Mikkele Biggs, de 11 años, esperaba con su bicicleta para comprar un helado en un camión que solía venderlos cerca de su casa.

Sin embargo, nunca alcanzó a comprarlo. En cosa de segundos, su bicicleta y las monedas con las que pensaba pagar estaban en el piso y no había rastro de Mikelle. Había desaparecido.

Kimber Biggs

Rápidamente el caso apareció en los medios y la ciudad entera se conmocionó por lo ocurrido. La policía estatal, en tanto, comenzó una intensa búsqueda que incluyó rastreos en depósitos y minas abandonadas, además de la detención de distintos sospechosos, pero nada fue suficiente. Nadie sabía dónde estaba la pequeña.

Decididos a encontrarla, su familia llegó incluso a consultar con parapsicólogos, pero tampoco tuvieron suerte.

Michael Meister

Cinco años después de su desaparición, la familia la dio por muerta e incluso hicieron un funeral enterrando un ataúd vacío, y de pronto la investigación ya no estaba centrada en encontrar a la niña, sino a su asesino… Pero tampoco hubo resultados y la búsqueda se detuvo.

19 años después, una extraña pista apareció a casi 3 mil kilómetros de su hogar. 

Un hombre llegó a la comisaría de Neenah, Wisconsin y puso sobre la mesa de entrada un billete de un dólar. En una de las esquinas se podía leer fácilmente “Mi nombre es Mikel Biggs, secuestrada en Mesa Arizona. Estoy viva”.

Ahora la duda era: de dónde había obtenido ese billete.

Departamento de Policía de Neenah

Según consigna el Washington Post, el hombre lo había encontrado en el frasco donde sus hijas recolectaban el dinero de la venta de galletas de su grupo de scout, y cuando leyó el mensaje recordó el caso de la pequeña desaparecida. De inmediato fue a la policía.

Así, el billete se convirtió en la primera pista en más de 20 años.

“Hay alguien que recuerda el caso, claramente. Ya sea Mikelle, u otra persona” comentó el oficial Steve Berry, de Mesa. “De alguna forma es una pista, pero aún no sabemos exactamente de qué se trata”, agregó.

Sin embargo, hay dos detalles que llaman la atención. El primero es el nombre de la pequeña -que no está bien escrito en el billete- lo que hace dudar a la policía de su legitimidad. Aunque por otra parte, no imaginan por qué ni con qué motivo alguien escribiría algo así, de un caso tan antiguo.

Randy Reid

Además, según informó la policía, el billete fue impreso en 2009, diez años después de la desaparición de Mikelle. Pero lo examinarán de todas formas. Si bien es difícil poder hallar huellas por su antigüedad, pueden comparar la letra con la de la pequeña.

Pero desde la familia… Dudan de la veracidad de la pista.

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