Por Alejandro Basulto
29 abril, 2019

El producto se biodegrada en 6 semanas, mientras una botella se demora 450 años o más.

Más de 41.000 personas corrieron la Maratón de Londres, en una ruta que contemplaba 26.2 millas. Un recorrido sumamente desgastante, en el que la sed es una sensación común a lo largo de su trayecto. Y ante ello, normalmente solo se han facilitado las típicas botellas de plástico con líquidos en su interior, pero en este año eso cambió.

Ya que los organizadores del evento le dieron la oportunidad a la empresa Skipping Rocks Lab para promocionar sus cápsulas de algas Ooho como hidratantes para los corredores. Más baratas en la producción que el plástico, y además, la membrana que cubre el líquido es comestible y no tiene sabor.

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“Lo que usamos son los bloques de construcción de algas (…) Eliminamos todo lo verde y lo que huele mal”

– explicó Rodrigo García González, unos de sus fundadores a CNN.

Este novedoso producto tiene la principal ventaja que se biodegradan en seis semanas si no son consumidas, mientras que una botella de plástico promedio se demora 450 años o más. Su público objetivo son deportistas y personas que asistan a eventos musicales.

Otra de sus gracias, es que se pueden rellenar con una gran variedad de bebestibles. Desde ponerle agua a echarle tu bebida favorita. Pero sin duda, lo más importante es que alinea con el objetivo primario de la empresa: “hacer desaparecer los envases de plástico”, según confirmó el duo fundador, conformado por García y Pierre-Yves Paslier.

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Pero no fue la única medida ecológicamente responsable que se utilizó en la maratón

Debido a que aunque habían también botellas de plástico con agua disponibles, para reducir el desperdicio de plástico innecesario, los organizadores aseguraron que las botellas de aguas entregadas fueron hechas al menos parcialmente de plástico reciclado, y que todas las desechadas terminaron siendo recolectadas y recicladas.

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