Por Constanza Suárez
12 junio, 2019

El hallazgo data de la Era del Hielo. También cuenta con sus colmillos y mide casi el doble que la de los lobos actuales.

Durante el 2018 el campesino ruso Pavel Efimov encontró los restos de una cabeza de lobo gigante de la Edad de Hielo sobre el Circulo Polar Artico, cerca del río Tirekhtyakh, y que se remontaría a más de 40 mil años. Pero no fue hasta ahora que la comunidad científica decidió revelar el particular hallazgo.

La cabeza del animal, que cuenta con su cerebro intacto, mide 40 centímetros de largo, casi el doble del tamaño de uno de sus descendientes modernos, según consignó el portal Daily Mail. La del lobo gris podría medir de 23 a 28 centímetros.

Albert Protopopov/The Siberian Times

Se desconoce la razón por la que se cortó la cabeza del lobo, pero es poco probable que haya sido el trofeo de un antiguo cazador, porque el hombre primitivo comenzó a llegar al norte de Rusia hace unos 32 mil años atrás.

El científico ruso, Albert Protopopov dijo que “este es un descubrimiento único de los primeros restos de un lobo Pleistoceno completamente desarrollado con su tejido preservado. Lo compararemos con los lobos modernos para comprender cómo ha evolucionado la especie y para reconstruir su apariencia».

Albert Protopopov/The Siberian Times

Los científicos del Museo Sueco de Historia Natural examinarán el ADN del depredador, informó The Siberian Times.

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