Por Alejandro Basulto
25 noviembre, 2020

Un ejemplo del desgaste y de los riesgos que enfrentan los trabajadores de salud que luchan contra esta pandemia.

La pandemia del COVID-19 ha afectado a muchos y le ha significado un cambio de estilo de vida a muchos más. Sin duda, los primeros en la lista, entre los más golpeados por esta crisis sanitaria, son los millones de contagiados y los cientos de miles de fallecidos producto de esta enfermedad en el mundo. Cifras que podrían ser aún peores si no fuera por los trabajadores de la salud. La primera línea sanitaria ante el coronavirus. Ellos, después de los pacientes, están entre quienes más han sufrido esta epidemia.

@kathryniveyy / Twitter

Realidad que Kathryn, una joven que comenzó a trabajar como enfermera en Tenessee hace ocho meses, quiso dar a conocer. Debido a que trabajar en los hospitales y en otros centros médicos, en medio de una pandemia, es mucho más exigente y difícil de lo que muchos piensan. No solo en ocasiones se ven escenas dolorosamente desgarradoras, sino que también, ante esta contingencia médica inusual, deben soportar horarios largos y pesados, donde el descanso y el poder cerrar los ojos por un minuto, es un anhelo que muchos se aguantan con tal de garantizar la mejor atención a sus pacientes.

@kathryniveyy / Twitter

“Amo ser enfermera. No esperaba exactamente ser una nueva enfermera en medio de una pandemia altamente politizada, pero la vida te llega rápido e incluso en una pandemia, no hay nada más que quiera que cuidar a los más enfermos entre los enfermos, es un honor y valoro a mis pacientes (…) Es devastador ver a las personas morir cuando esas muertes eran evitables y es aún más devastador cuando las ves morir de la misma manera, una y otra vez. Es devastador que el sentido común básico y la decencia se hayan politizado”.

– escribió Kathryn en Twitter

@kathryniveyy / Twitter

Fue por eso, para querer visibilizar el esfuerzo y el sacrificio de los trabajadores de la salud mientras la clase política se pelea, que esta enfermera subió a su cuenta en Twitter dos fotografías. Una en la que aparece sonriendo a la cámara, con su traje blanco impecable, limpio y en general, todo en buen estado. Y otra en la que se le ve notoriamente agotada después de un turno de fin de semana de 12 horas, en el que puede observarse las marcas rojas del equipo de protección personal en su rostro.

“El COVID es una enfermedad brutal y no se la desea ni a mi peor enemigo. Por favor, comprenda que no solo se protege a sí mismo, sino que protege a las personas que lo rodean”.

– concluyó Kathryn

@kathryniveyy / Twitter

Luego de explicar su publicación, muchas personas le comentaron agradeciendo su sacrificio y pidiendo que tratara de cuidarse y mantenerse a salvo lo más posible.

Posiblemente, hubo varios que se dieron cuenta que estos héroes y heroínas como ella, necesitan más que aplausos.

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