Por Teresa Donoso
20 abril, 2017

Según ella, varios se le acercaron para hacerle saber su opinión al respecto.

Summer Sebastian es una mujer de 30 años que se desempeña como prostituta en Estados Unidos, y que comparte sus experiencias en el blog del lugar donde trabaja: Bunny Ranch. Actualmente Summer está embarazada, y con tres meses de gestación esta chica ha sorprendido a todos con su decisión de seguir trabajando.

Summer Sebastian

Según cuenta el Daily Mail, este es el primer hijo de la mujer, aunque no es el primer hijo de su pareja, un hombre de 70 años que la acompaña en cada paso que ella da. Summer asegura que con esta decisión quiere sentar un precedente que indique que las mujeres, si lo quieren, pueden trabajar como prostitutas incluso si están embarazadas.

Bunny Ranch

Por otro lado, diversos especialistas del área de la salud aseguran que esta decisión podría poner en riesgo no sólo su vida, sino que también la de su bebé. De hecho, dormir con parejas múltiples podría aumentar las posibilidades de que Summer se contagiara una enfermedad de transmisión sexual (ETS) que, eventualmente, podría afectar al bebé. Son pocas las personas que deciden usar preservativos al contratar a una prostituta, por lo que la mujer definitivamente estaría exponiéndose a un gran riesgo.

Bunny Ranch

Sin embargo, la chica parece no preocuparse, e incluso asegura que varios clientes se han acercado a ella para declararle que siempre han tenido la fantasía de tener sexo con una mujer embarazada.

Según lo que la propia Summer declaró en el sitio web de Bunny Ranch, el lugar donde trabaja junto a otras chicas, se siente en perfectas condiciones para seguir con su labor:

“Me encantó trabajar aquí antes con mi deseo sexual normal, y ahora me gusta aún más con todas estas hormonas en mi cuerpo”.

Summer Sebastian

Pero no te engañes, porque Summer, a pesar de trabajar en este rubro, es una mujer educada y muy inteligente. De hecho, está terminando su magister en patología forense, dato que espera guíe a otras trabajadoras sexuales a nunca dejar de perseguir sus sueños y ejercer sus derechos. Aún así, su decisión sigue siendo controversial y no exactamente por sus deseos de trabajar, sino por el posible daño que pueda sufrir el bebé. Eso sí, a ella no parece importarle la opinión de los demás.

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