Por Luis Lizama
11 febrero, 2020

Aparte de aulas tradicionales, tendrán zonas de meditación, culinarias y todo tipo de artes. Rompiendo los fallidos esquemas educativos.

La educación es un pilar fundamental del desarrollo humano. Desde la enseñanza en nuestro hogar, hasta las escuelas donde comenzamos nuestra educación formal. Se trata de un montón de informaciones direccionadas que confluyen en el aprendiz. Los países desarrollados invierten miles de millones en este ámbito, es un denominador común entre las naciones del primer mundo. El camino está claro.

Una escuela india ha decidido cambiar el rumbo de esta educación tradicional y muchas veces poco efectiva. Han decidido priorizar la felicidad y el bienestar de sus alumnos por sobre las calificaciones. Explotan las habilidades blandas y prácticas, el pensar y medicar, además de inculcar conocimiento científico. Para ellos, sonreír también es una práctica de aprendizaje. 

Kurani

Cerca de la ciudad de Chennai, en India, existe el complejo educacional llamado Riverbend, reconocido por darle un vuelco a la educación de aquel país y del mundo entero. 

En vez de contar con un edificio principal, su arquitectura está basada en los espacios, instalaciones pequeñas y grandes áreas verdes. Su enfoque apunta hacia la pluralidad de temas, no los grandes salones con una pizarra enfrente.

Claro, incluye materias tradicionales como matemáticas, literatura y ciencias en general, pero agregando otras tan importantes como el emprendimiento, el arte y la meditación, entre otras.

Su gran objetivo: la felicidad de los estudiantes.

Kurani

La construcción de esta gran obra arquitectónica comenzó en 2019 y concluirá este 2020. La modalidad de estudio será presencial, más que eso de hecho, porque podrán vivir en las instalaciones y disfrutar del aprendizaje y la felicidad de lunes a viernes. 

Los responsables de su diseño son la firma Kurani, con sede en New York (Estados Unidos).

Kurani

Junto a los edificios, habrá tierras con sembrados agrícolas, donde los alumnos y profesores tendrán acceso y contacto con la naturaleza, cultivando su propia comida.

El cambio en la educación radica en dejar de lado el memorizar contenidos, para trabajan en aprender a través de proyectos para la vida real. Explotando su felicidad, también incentivarán el gusto por el conocimiento. 

Kurani

Los alumnos podrán codificar un software, construir cohetes, escribir obras de teatro y aprender tareas domésticas y relaciones interpersonales. 

“Da por sentado lo que es una escuela. La mayoría de la gente piensa que es solo un montón de pasillos y aulas. Pero si vas a cambiar el modelo de aprendizaje, y te enfocarás en el carácter, la felicidad y la inteligencia emocional de los estudiantes, entonces tenemos que preguntarnos, ‘¿cuáles son los tipos de espacios que debemos ofrecer a los niños?’”.

Explica Kurani sobre este ambicioso proyecto, a medios locales.

Kurani

Un proyecto ambicioso que puede resultar tremendamente efectivo o simplemente pasar al olvido. Con su entrada en vigencia, a finales de este año, sabremos si realmente pudieron hacer un cambio en la educación tradicional.

Esperamos que sí.

Puede interesarte