Por Camila Cáceres
5 junio, 2017

El cantante participó en One Love Manchester, el show a beneficio de las víctimas del atentado.

Manchester fue escenario de uno de los actos terroristas más detestables del último tiempo. A pesar de que todo acto de violencia irracional es repudiable, este criminal no sólo irrumpió en un concierto, un momento de celebración multitudinaria; escogió deliberadamente al público de la cantante pop Ariana Grande, famoso por conformarse mayormente de preadolescentes.

La menor de las víctimas del concierto tenía tan solo ocho años. La gran mayoría de los adultos que perdieron sus vidas eran padres que habían llegado a recoger a sus hijos.

Salman Abedi esperó a que el concierto acabara para suicidarse con una bomba en la salida del estadio.

Ariana Grande quedó comprensiblemente afectada por lo ocurrido y regresó a su hogar de inmediato, porque la reacción natural de cualquiera ante una situación horrible, sobre todo alguien de 23 años, es volver a tu lugar seguro y reunirte con tu familia.

Algunos criticaron a Grande por volver a su país sin inmediatamente visitar a las víctimas hospitalizadas o a las familias de quienes perdieron la vida, pero tuvieron que pronto comerse sus palabras, pues la artista ofreció pagar por los funerales, organizó un concierto a beneficio llamado «One Love Manchester» y finalmente llegó al hospital a conocer a sus fans.

Pero no son sólo las víctimas directas las que fueron afectadas por este acto de terrorismo. Manchester, Inglaterra y me atrevería a decir que el mundo entero siente cada vez más fuerte el miedo que es exactamente lo que estos criminales quieren que sintamos. Quieren justificar sus acciones con nuestro odio y quieren interrumpir nuestras vidas con su cobardía.

No sé porqué cuentan con que Inglaterra les haga caso.

La nación del Keep Calm and Carry On (“Manten la Calma y Continúa”): una isla que alguna vez dominó prácticamente todo el mundo y que sigue siendo una de las potencias a respetar, incluso después de controversias como el Brexit.

Los ingleses han hecho su mejor esfuerzo por demostrar que no van a ceder al terror y durante el concierto de Ariana Grande dieron uno de los ejemplos más fuertes y tiernos del último tiempo:

“Un policía jugando con jóvenes fans en #OneLoveManchester. Este es el momento en que me quebré”.

Mientras Justin Bieber repetía love, love, love… un oficial de policía aceptó participar en una ronda formada por niños.

“El policía bailando con los niños es el tipo de clase que necesitamos. Manchester es un lugar tan increíble #OneLoveManchester”

El objetivo del terrorismo es, literalmente, provocar terror. No es que la gente no esté ofendida o indignada, pero este pequeño momento que conmovió al mundo no es sólo una tierna imagen de supervivencia, sino que es una victoria y una señal de que Inglaterra no se dejará doblegar por el miedo.

“Un oficial de policía de Manchester baila con niños que sonríe durante el concierto #OneLoveMachester.

El Amor. Siempre. Gana”.

¿No estás de acuerdo?

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